¡COLOMBIA NO QUIERE ABORTO!

Las redes sociales, en lugar de ser un gran medio de comunicación y debate, se han convertido en espacios llenos de odio y engaños que de tanto ser repetidos, hacen mella en la mente de incautos, a tal punto de llevarlos a creer falacias y convertirlas en discursos por los cuales están dispuestos a “ir a la guerra”.



En un momento histórico como el que vivimos, en el que es normal hablar en clave de derechos, pero no de deberes, se hace necesario aclarar algunos conceptos en torno al asesinato de los niños que están por nacer para de esa manera hacer una correcta defensa de la vida.


1. EL ABORTO NO ES LEGAL: en 2006, a través de la sentencia C-355 la Corte Constitucional, despenalizó el aborto en tres causales: cuando peligra la vida o la salud de la madre; cuando se presenta malformación del feto incompatible con la vida y cuando el embarazo es producto de abuso (violación, incesto, transferencia de óvulo o inseminación no consentida). Hay varias sentencias subsecuentes, las cuales fueron unificadas en la SU096-18, lo cual generó rechazo por parte de un gran grupo de ciudadanos y actores políticos (entre ellos el congresista Carlos Eduardo Acosta) quienes se dieron cita en plantones y se manifestaron a través de diferentes documentos, exigiendo detener la arbitrariedad en cuanto a funciones por parte de la Corte (es importante recordar que Colombia, como República, tiene separación de poderes -Art. 113 C.P.-. Al respecto, el artículo 150 de la Constitución Política aclara que “corresponde al Congreso hacer las leyes”, no a las Cortes). En cuanto al tema, Montesquieu argumentó: «todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder».


Por otra parte, y retomando el punto a propósito de la legalidad, es menester recordar que el Código Civil Colombiano, en el artículo 91 declara: “protección al que esta por nacer. La ley protege la vida del que está por nacer. El juez, en consecuencia, tomará, a petición de cualquiera persona, o de oficio, las providencias que le parezcan convenientes para proteger la existencia del no nacido, siempre que crea que de algún modo peligra”.


2. EL ABORTO NO UN ES DERECHO: el derecho a la muerte (aunque muchos afirmen lo contrario) no existe. La Declaración Universal de Derechos Humanos cita en el artículo 3 que: “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Sea esta la oportunidad para recordar que los tratados internacionales reconocen los derechos de los no nacidos. Cito ejemplos:

  • a. CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS (UNICEF): artículo 1 “para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad” (resaltado fuera del texto original). Este artículo define al niño como “todo ser humano menor de 18 años". Sobra aclarar que se es humano desde el vientre materno y que el artículo no dice que los derechos del niño comienzan en el momento de su nacimiento.

  • b. CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS (también llamada pacto de san José de costa rica): artículo 4, numeral 1 “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente” (resaltado fuera del texto original). El artículo es claro en cuanto a no otorgar ningún derecho al aborto, sino que, por el contrario, hace referencia explícita a la protección de la vida humana desde el momento de la concepción.

3. EL ABORTO NO ES SEGURO: siempre en un proceso de aborto, alguien muere. En cuanto a la mujer, el aborto siempre será invasivo, sin importar el método que se use. Menciono a continuación algunos usados en los abortorios:

  • a. Inyección salina: se extrae el líquido amniótico dentro de la bolsa que protege al bebé. Se introduce una aguja larga través del abdomen de la mujer, hasta la bolsa amniótica, inyectando en su lugar una solución salina concentrada que quema y mata al bebé.

  • b. Curetaje y dilatación: se usa una cureta o cuchillo para desmembrar al bebé, sacándolo luego con ayuda de fórceps.

  • c. Succión: se inserta en el útero un tubo que tiene un borde afilado. Se realiza fuerte succión despedazando el cuerpo del bebé y la placenta.

4. ES EL CUERPO DEL BEBÉ, NO EL DE LA MUJER: desde el momento de la concepción, el bebé tiene un código genético único y, por tanto, totalmente distinto al de la madre. Su ritmo cardíaco es diferente (lo cual se evidencia claramente en los exámenes prenatales). El niño por nacer, durante el proceso de gestación, genera órganos diferentes al de la madre, como la placenta.


No podemos callar ante la injusticia e impunidad convirtiéndonos en cómplices de aquellos que a lo malo llaman bueno y a lo bueno malo. Colombia es provida y lo demostraremos una vez más levantando la voz por los que no tienen voz.


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