El debilitamiento del Sistema Global de Reservas basadas en el dólar

Actualizado: feb 9

Por: Lyn Alden©. Traducido por Carlos Andrés Parra



INTRODUCCIÓN DEL TRADUCTOR


Con el cambio de año todos esperamos cosas mejores. pero en vez de eso se siente como si la pandemia nunca fuera a terminar, comienzan nuevos gobiernos a instaurar sus políticas y parece que lo urgente no nos permite ver lo importante.


Desde hace años arrastramos problemas económicos estructurales como lo son las bajas tasas de interés en casi todos los bancos centrales, lo que ha mantenido vivas a muchas empresas zombies, y ha creado la "burbuja de todo" (no es solo inmobiliaria como la del 2008 o tecnológica como en 2001, sino de todo el mercado bursátil, de deuda privada y pública, de precios de los commodities, etc). La llegada del COVID aceleró la maquina de imprimir dólares y eso permitió disimular la crisis (que es de solvencia y no es de liquidez), pero nada dura para siempre.


El gobierno de Biden acaba de anunciar un programa de 4 trillones de dólares para entregarle a cada familia estadounidense un cheque de 2.000 dólares, mientras esperan que gran parte de eso no encuentre su camino a la especulación financiera en Wall street vía aplicaciones como Robinhood, ni que cause una subida de la inflación justo en el peor momento, cuando la FED no tiene la posibilidad de subir tasas de interés, y todo eso sin contar con los posibles daños colaterales de agrandar un ya gigantesco déficit fiscal.


Una crisis económica global es inminente, pero para entender sus causas, la profundidad de su impacto y como será el futuro, el presente es un articulo vital, que nos hace un repaso rápido sobre la historia del dólar y el ciclo largo, nos explica de manera sencilla como funciona el sistema monetario internacional y nos lleva a entender por que, después de que pase la crisis, muy probablemente el dominio global del dólar llegue a su fin.


Lyn Alden es estadounidense, ingeniera de profesión, con maestría en construcción de modelos financieros. Inversionista en Bolsa y directora de un servicio de investigación y datos para otros inversionistas, especializado en macroeconomía y valoración de monedas. Es a mí parecer, junto con Robin Brooks, los que mejor entienden las dinámicas monetarias globales.


LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA MONETARIO MUNDIAL


En lugar de ser un desastre fortuito, el comercio internacional y los tipos de cambio tienen una cierta estructura, construida y aplicada por los poderes hegemónicos que existen durante una época determinada. En otras palabras, en cualquier momento de la historia, un imperio o un conjunto de países poderosos, trabajan juntos para hacer cumplir un orden global basado en reglas sobre cómo funciona el comercio internacional y cómo se fijan los precios.


Sin embargo, existe una entropía económica inherente dentro de cualquier sistema, y el orden se deshace gradualmente en desorden. Los sistemas monetarios globales pueden ser duraderos, pero no permanentes. A medida que el centro de poder global cambia con el tiempo, y a medida que los cuellos de botella y las imperfecciones en el sistema crecen a niveles insostenibles, lo que resulta en niveles crecientes de desorden, el sistema se reordena gradual o abruptamente en otro sistema.


Irónicamente, a menudo no es una amenaza externa lo que derriba el orden existente; son las fallas dentro del sistema las que, si no se controlan, eventualmente se expanden lo suficiente como para derribarlo y hacer necesario un reordenamiento, ya sea desde el mismo régimen gobernante o desde un nuevo régimen que lo desplaza.


Durante el siglo pasado, por ejemplo, el mundo pasó de un sistema de patrón oro, al sistema de Bretton Woods, al sistema del petrodólar. La mayoría de los sistemas se deshicieron desde adentro en lugar de ser derribados externamente, y cada vez que un sistema pasaba a otro, se produjo una devaluación de la moneda significativa y generalizada.

EL Patrón Oro (antes de 1944)


Durante gran parte de la existencia humana, las economías se basaron en el comercio. Pieles por ostras, aceite de oliva por especias, trabajo por pan, etc.


La extracción de metales preciosos como el oro y la plata ayudo a simplificar ello, y estos metales se han considerado dinero durante miles de años. Con los metales preciosos, podría convertir una mercancía específica (como las pieles) en una mercancía universal (como el oro y la plata, que son raros, duraderos y pueden dividirse en pequeñas unidades medibles), para comprar lo que se quisiera en una fecha posterior.


A partir de ahí, el papel moneda y el crédito se agregaron como una capa más conveniente además del Oro. El oro en sí mismo podría guardarse de forma segura en bóvedas, y las hojas de papel que representan partes de ese oro, podrían usarse como medio de intercambio. A menudo fueron emitidos por bancos privados pero, en los tiempos modernos, generalmente fueron emitidos por gobiernos soberanos. En este sentido, los gobiernos emitirían papel moneda respaldado por oro guardado en las bóvedas de los bancos centrales.


A partir de ese punto, vimos el surgimiento de las monedas de reserva globales, refiriéndose a las monedas de papel o de metales preciosos, de imperios comerciales o militares que fueron reconocidas y aceptadas en muchos países fuera de su propio territorio. El Imperio Romano fue un ejemplo de la antigüedad. Más recientemente, el Imperio holandés fue un ejemplo notable, seguido por el Reino Unido y ahora los Estados Unidos. En los 1800s y principios de los 1900s, el Reino Unido tenía el manto de la moneda más reconocida a nivel mundial, aunque existía dentro de un sistema de muchas monedas que eran respaldadas por oro.


Durante estos siglos, el centro del poder global descansó principalmente dentro de Europa con su epicentro preciso cambiando con el tiempo, y las guerras Europeas jugaron un papel importante en su eventual reubicación.


Bajo este sistema de patrón oro, los tipos de cambio entre monedas aún fluctuaban con el tiempo por varias razones, siendo la balanza de pagos una variable clave. Mi artículo “Por qué son importantes los déficits comerciales” explica en detalle por qué es así. El quid de la cuestión es que cada vez que un país comenzaba a importar de manera persistente más de lo que exportaba, corría el riesgo de que el oro fluyera fuera del país y corría el riesgo de estancamiento económico nacional. En última instancia, sin embargo, esta situación normalmente se autocorregiría porque una recesión eventualmente devaluaría la moneda, lo que haría que sus exportaciones fueran más competitivas y las importaciones más caras, y así realinearía su balance de exportaciones e importaciones.

En las últimas etapas de este sistema, todas las naciones importantes devaluaron bruscamente sus monedas y restablecieron o suspendieron sus paridades al oro.

El hundimiento de la moneda Fuente del gráfico: Bridgewater Associates


Los ganadores de las guerras mundiales devaluaron sus monedas menos que los perdedores, pero todos devaluaron. Esto se debió en parte a las guerras, pero también al final del ciclo largo de la deuda.


El sistema Bretton Woods (1944-1971)


El traspaso de status de la moneda de reserva global más reciente, comenzó gradualmente después de la Primera Guerra Mundial y finalizó en las últimas etapas de la Segunda Guerra Mundial. Como resultado de las guerras y el avance de la economía estadounidense, el centro del poder mundial se trasladó de Europa (y en particular del Reino Unido) a los Estados Unidos.


En la década de 1930, el gobierno de Estados Unidos ilegalizó la posesión de oro y obligó a los ciudadanos a vender su oro al gobierno, lo que permitió al gobierno acumular enormes reservas de oro. Luego, para mantener el oro a salvo durante la guerra, muchos países enviaron su oro a los Estados Unidos. Por lo tanto, Estados Unidos tenía su propia reserva masiva de oro y también sirvió como custodio mundial del oro para muchos países aliados.


A medida que se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial, mientras Europa y el este de Asia estaban devastados por la guerra, el territorio de los Estados Unidos apenas se tocó, y Estados Unidos se convirtió en la nación acreedora más grande del mundo en el proceso. En ese momento, se estableció el sistema de Bretton Woods, mediante el cual Estados Unidos respaldaba su dólar con oro, y docenas de otros países fijaron (peg) sus monedas al dólar y, por lo tanto, también tenían un patrón oro por asociación. Muchos países tenían bonos del Tesoro de Estados Unidos, como una forma de garantía de reserva que era "tan buena como el oro". El dólar no se podía canjear por oro a los ciudadanos estadounidenses, pero sí a los gobiernos extranjeros.


Durante este tiempo, Estados Unidos también comenzó a sentar las bases para su alianza con Arabia Saudita, que entraría en juego con el próximo sistema. Este período también vio el surgimiento del "mercado de eurodólares", refiriéndose al mercado del dólar que existe entre bancos y otras entidades fuera de los Estados Unidos y fuera de la jurisdicción de la Reserva Federal, principalmente centrado en Europa pero extendiéndose por todo el mundo.


Con el sistema de Bretton Woods, y el sistema de petrodólares, Estados Unidos obtuvo un bloqueo casi global del sistema monetario internacional. Las monedas de imperios anteriores nunca obtuvieron un bloqueo financiero tan completo en el mundo y, por lo tanto, nunca fueron verdaderas monedas de reserva "globales", sino que fueron simplemente monedas "ampliamente reconocidas y dominantes". Por lo tanto, el estatus del dólar desde 1944 como moneda de reserva global NO ES perfectamente comparable con los períodos anteriores a 1944, con sus monedas de reserva global.


En otras palabras, este período fue bastante único. Fue la primera vez que la tecnología permitió que todo el mundo estuviera conectado lo suficiente como para que ocurriera una guerra verdaderamente global y para que se produjera un sistema monetario verdaderamente global.


Sin embargo, después de solo una década, el sistema de Bretton Woods comenzó a deteriorarse. Estados Unidos comenzó a tener grandes déficits fiscales y a experimentar niveles de inflación levemente crecientes, inicialmente debido los programas domésticos de fines de la década de 1960 y luego por la Guerra de Vietnam. Estados Unidos comenzó a ver cómo se reducían sus reservas de oro, ya que otros países comenzaron a dudar del respaldo del dólar y, por lo tanto, canjearon dólares por oro en lugar de tranquilamente sostener dólares.


Este gráfico muestra las reservas de oro de EE.UU medidas en toneladas métricas:


De hecho, los números muestran que, desde el principio ya estaba en un camino inestable. Estados Unidos comenzó el sistema con más oro que pasivos externos, pero esa brecha comenzó a cerrarse rápidamente desde los primeros años.

A fines de la década de 1950, los pasivos externos de EEUU excedían las reservas de oro de EEUU. A mediados de la década de 1960, el subconjunto de pasivos externos de Estados Unidos que se adeudaban a gobiernos extranjeros excedía sus reservas de oro, que fue el verdadero punto que puso en problemas al sistema. Ya en 1971, el sistema se derrumbó y los Estados Unidos dejaron de pagar.

Fuente del gráfico: Documentos de trabajo del BPI N. 684


El sistema tenía una falla subyacente que, cuando no se solucionaba, lo hacía derrumbarse. Como fue diseñado nunca fue realmente sostenible. No había forma de que EEUU pudiera mantener suficiente oro para respaldar toda su moneda de uso doméstico y, al mismo tiempo, respaldar suficiente moneda para un uso global creciente (que era la parte que se podía canjear).


Algunos economistas como Robert Triffin, advirtieron explícitamente sobre este problema a su Congreso y al mundo empresarial en lo que se conoció como el dilema de Triffin. En otras palabras, era un problema previsible. Lo mismo le sucedió al Reino Unido a principios del siglo XX, antes de la Primera Guerra Mundial.


John Keynes también vio el problema con anticipación y propuso un sistema alternativo llamado Bancor, donde una unidad de cuenta internacional basada en oro y una canasta de monedas principales, se utilizaría para liquidar las balanzas comerciales y se mantendría como reserva para los bancos centrales. Este sería un sistema inherentemente más equilibrado, con un mecanismo de liquidación neutral en lugar de centrar todo en la moneda de un país.


Sin embargo, la política a menudo gana sobre las matemáticas, al menos al comienzo, y el sistema de Bretton Woods ganó sobre otras ideas. Algo parecido a la idea de Bancor fue puesta en marcha paralelamente por el FMI, con unidades llamadas DEG (XdR) que se basa en una canasta de monedas importantes, y que aún son usadas por los Bancos Centrales, pero que nunca tuvo el apoyo como para competir, más que de una manera limitada.


Eventualmente en 1971, las matemáticas regresaron para vengarse contra el sistema de Bretton Woods, y Richard Nixon terminó con la convertibilidad de dólares en oro, y así terminando con el sistema de Bretton Woods. El levantamiento de la convertibilidad se propuso como temporal, pero termino siendo permanente. Sin embargo, en lugar de trasladarse a otro país, Estados Unidos logro reordenar el sistema monetario global consigo mismo todavía en el centro, en el siguiente sistema.


Al final, todas las monedas principales, incluido el dólar, se devaluaron radicalmente frente al oro y otros activos duros en la década de 1970. Esto continuó la tendencia de fuertes devaluaciones de la moneda, cada vez que se reordena el sistema monetario global. Por lo general, las mismas fuerzas que rompen el sistema también rompen la moneda misma. Cuando eso sucede, la cantidad de oferta monetaria aumenta significativamente y las deudas desaparecen parcialmente a causa de la inflación.

El sistema del Petrodólar (1974- presente)


A partir de 1971, después del colapso del sistema de Bretton Woods, las monedas de todo el mundo se convirtieron en monedas fiduciarias (fiat) y el sistema monetario global se volvió menos ordenado. Esta fue la primera vez en la historia que algo como esto sucedió, donde todas las monedas del mundo al mismo tiempo se convirtieron en papel sin respaldo.


Un "fiat" es un decreto absoluto de una persona o institución que está al mando. La moneda fiduciaria es un sistema monetario por el cual no hay nada de valor en la moneda misma; es solo papel, monedas de metal baratas o bits de información digital. Tiene valor porque el gobierno declara que tiene valor y que es de curso legal para pagar todas las cosas, incluidos los impuestos.


Un país puede hacer cumplir el uso de una moneda fiduciaria como medio de cambio y unidad de cuenta dentro de su país al hacer que todos los impuestos se paguen solo en esa moneda, o al promulgar otras leyes para agregar fricción o, en algunos casos, directamente prohibir otros medios de cambio y unidades de cuenta. Sin embargo, si su moneda tiene un problema lo suficientemente grande, como es el caso de muchos mercados emergentes, se desarrollará un mercado negro de otros medios de cambio, como moneda extranjera o activos duros.


Una moneda fiduciaria puede enfrentar problemas particulares cuando se intenta usar fuera de su país de origen. ¿Por qué las empresas y los gobiernos de otros países deberían aceptar pedazos de papel, que pueden ser impresos sin cesar por un gobierno extranjero y que no tienen un respaldo firme, como forma de pago por sus valiosos bienes y servicios? Sin un respaldo real, ¿cuánto vale? ¿Por qué venderías petróleo a extranjeros por papel?


A principios de la década de 1970, hubo una variedad de conflictos geopolíticos, incluida la Guerra de Yom Kippur y el embargo petrolero de la OPEP. En 1974, sin embargo, Estados Unidos y Arabia Saudita llegaron a un acuerdo y, a partir de ahí, el mundo se estableció el sistema del petrodólar; una forma inteligente de hacer que un sistema global de moneda fiduciaria funcione de manera mas o menos decente.


Ahora creemos que esto es normal, pero este período de cinco décadas de moneda fiduciaria global es inusual, y único en el sentido histórico. Imagínese intentar estructurar un sistema de monedas totalmente fiduciarias, que funcione globalmente por primera vez en la historia de la humanidad. Al hacerlo, hace falta de alguna manera convencer u obligar a todo el mundo a intercambiar cosas valiosas por trozos de papel extranjeros, sin garantía de los gobiernos emisores que esos papeles tienen un valor particular, en relación con una cantidad de oro u otra cantidad de activos duros.


Con el sistema del petrodólar, Arabia Saudita (y otros países de la OPEP) venden su petróleo exclusivamente en dólares a cambio de la protección y cooperación de Estados Unidos. Incluso si Francia quiere comprar petróleo de Arabia Saudita, por ejemplo, lo hacen en dólares. Cualquier país que quiera petróleo, necesita conseguir dólares para poder pagarlo, ya sea ganándolos o intercambiándolos por su moneda local. Entonces, los países no-productores de petróleo también venden muchas de sus exportaciones en dólares, a pesar de que el dólar es papel extranjero completamente fiduciario, para poder obtener dólares y con ellos comprar petróleo de los países productores. Además, todos estos países almacenan el exceso de dólares como reservas Internacionales (divisas), que en su mayoría ponen en bonos del Tesoro de Estados Unidos para ganar algún interés.


A cambio, Estados Unidos utiliza su incomparable ejército para proteger las rutas marítimas mundiales y preservar el status quo geopolítico con acciones militares o la amenaza de las mismas según sea necesario. Además, Estados Unidos básicamente se obliga a tener déficits comerciales persistentes con el resto del mundo para sacar suficientes dólares al sistema internacional. Sin embargo, muchos de esos dólares se reciclan para comprar bonos del Tesoro de Estados Unidos y se almacenan como reservas internacionales, lo que significa que una gran parte de los déficits federales de Estados Unidos son financiados por gobiernos extranjeros, en comparación con otras naciones desarrolladas que dependen principalmente del financiamiento interno. Este artículo explica por qué el financiamiento externo de EE.UU puede sentirse excelente mientras dure.


El sistema del petrodólar es creativo, porque fue una de las pocas formas de hacer que todos en el mundo aceptaran papel extranjero a cambio de bienes y servicios tangibles. Los productores de petróleo obtienen protección y orden, a cambio de fijar el precio de su petróleo en dólares y poner sus reservas en bonos del Tesoro, y los no-petroleros productores necesitan petróleo y, por lo tanto, demandan dólares para acceder al petróleo.

Esto lleva a una cantidad desproporcionada de comercio mundial hecho en dólares en relación con el tamaño de la economía de los EE.UU y, de alguna manera, esto significa que el dólar está respaldado por el petróleo, sin estar fijado a un valor del petróleo especifico. El sistema le da al dólar una demanda global permanente de todo el mundo, mientras que las demás monedas fiat se utilizan principalmente adentro de sus propios países.


Este gráfico ya tiene dos años, pero las cosas no han cambiado mucho desde entonces. Lo que muestra es que, a pesar de que a principios de 2018 Estados Unidos representaba solo alrededor del 11% del comercio mundial y el 24% del PIB mundial, la participación del dólar en la actividad económica mundial era mucho mayor, entre un 40% y un 60%, según como se mida, y esta diferencia representa su estatus como la moneda de reserva global, y la moneda en la que se establecen los precios de la energía mundial.


El fallo inherente del sistema del petrodólar, al igual que la falla inherente del sistema de Bretton Woods, es que, como se mencionó anteriormente, Estados Unidos está obligado a tener déficits comerciales persistentes, lo que es otra versión del dilema de Triffin. Esto puede funcionar durante décadas, pero no para siempre.

En vez de reducir nuestras reservas de oro, redujimos gradualmente nuestra base manufacturera nacional, que se ha ido desplazando pieza por pieza a otros países. Cuando la mayoría de los otros países tienen déficits comerciales, eventualmente se produce una devaluación de la moneda lo suficientemente grande como para que sus exportaciones se vuelvan más competitivas y las importaciones se vuelvan más caras, lo que generalmente evita acumulaciones extremas de varias décadas.


Sin embargo, ya que el sistema del petrodólar crea una demanda internacional persistente por el dólar, significa que nunca se le permite a Estados Unidos corregir su déficit comercial, y pueda equilibrarse. El déficit comercial se mantiene abierto de manera persistente dada la estructura del sistema monetario global, lo que crea un desequilibrio permanente, y es la falla que eventualmente, después de un período lo suficientemente largo, derriba el sistema.


El otro defecto del sistema es que incentiva el mercantilismo. Esto significa que incentiva a varios socios comerciales a maximizar sus exportaciones y minimizar sus importaciones manipulando sus monedas debilitándolas. Dado que las monedas de todo el mundo son fiduciarias con tipos de cambio flotantes, muchos países intentan mantener débiles sus propias monedas, de modo que tengan una balanza comercial positiva con los Estados Unidos y otros socios comerciales. No quieren que sus propias monedas sean tan débiles que sus ciudadanos no puedan importar cosas, pero quieren que sus monedas sean lo suficientemente débiles para que sus exportaciones sean muy competitivas y las importaciones no sean muy grandes, para que puedan mantener superávits comerciales. Esto permite a un país desarrollar rápidamente la producción industrial y acumular dólares y reservas. Como moneda de reserva global, Estados Unidos está básicamente excluido de esta opción, por lo que somos nosotros los que nos quedamos con la maleta de déficits comerciales persistentes.


Algunos de nosotros, particularmente en la parte alta de ingresos, nos beneficiamos directa o indirectamente de este sistema. Los estadounidenses que trabajan en las finanzas, el gobierno, la atención médica y la tecnología obtienen muchos de los beneficios de vivir en el poder hegemónico, sin ninguno de los inconvenientes. Por otro lado, los estadounidenses que fabrican productos físicos tienden a no beneficiarse, porque perdieron sus trabajos o se vieron suprimidos sus ingresos y, por lo tanto, no se han beneficiado de las ganancias. Fuera de los Estados Unidos, los países exportadores se benefician del sistema, mientras que los países a los que no les gusta cómo está estructurado el sistema monetario internacional no tienen muchos recursos para hacer nada al respecto, a menos que sean lo suficiente grandes como Rusia y China.

EL GRAN CICLO DE SUBIDA Y BAJADA[1] DEL PETRODOLAR


Debido a que los tipos de cambio flotan libremente desde 1971 dentro del sistema del petrodólar, el dólar puede fortalecerse o debilitarse significativamente frente a otras monedas, y otros pares de divisas pueden fortalecerse o debilitarse en relación con la otra.

Cada vez que el dólar comienza a caer, recibimos una serie de artículos superficiales de los medios financieros sobre la “posible pérdida del estatus de reserva global del dólar", pero no es así como funciona. Por el contrario, si un analista como yo menciona que el dólar puede disminuir marcadamente frente a otras monedas importantes, comentarios de rechazo dirán que "Estados Unidos es la moneda de reserva global".


Necesitamos tratar esos conceptos por separado. De hecho, el dólar ha tenido dos enormes caídas en el mercado de hasta más de 40% frente a una canasta de otras monedas centrales del sistema monetario actual, sin perder el estatus de moneda de reserva global. Ser un oso de dólar (considerar que el dólar va en bajada) dentro del sistema de petrodólares existente (y no opinar sobre el fin del sistema de petrodólar), no es lo mismo a alguien que piensa que el sistema de petrodólares tal como está estructurado actualmente, está llegando a su fin.


Este gráfico es el índice del dólar desde principios de la década de 1970, cuando comenzó el sistema del petrodólar. El gráfico compara el dólar frente a una canasta de monedas centrales y muestra los tres grandes ciclos por los que ha pasado (https://www.lynalden.com/wp-content/uploads/petrodollar-dollar-index-cycle.png).


El índice del dólar rompió por debajo de su promedio de 50 meses, y ahora el promedio de 50 meses tiene una ligera inclinación bajista. ¿Podría tener otra de esas bajas del dólar como las que tuvo después de los dos grandes ciclos anteriores? Por supuesto.


Entonces, separemos lo que es ser un Oso de dólar, de alguien que piensa que el sistema monetario global cambiará estructuralmente. Los dos no necesariamente van de la mano, aunque puede que sí. Es importante tratar esas ideas de forma independiente, porque a pesar de que mantengo las dos opiniones para distintos lapsos de tiempo, no son lo mismo.


De manera similar, el dólar como moneda de reserva mundial no necesariamente lo protege de cambios importantes en relación con otras monedas. De hecho, podría decirse que estar tan conectado al sistema financiero global, es lo que causa al dólar mayores oscilaciones de las que tendría si así no fuera, tanto al alza como a la baja.


Causas del Ciclo


El ciclo del dólar se basa en cambios importantes en la política monetaria y fiscal, así como en los flujos de capital que resultan del dinero Global persiguiendo cualquier área del mundo que le está yendo bien. Sosteniendo todo esto, está el sistema monetario global tal como está estructurado actualmente, es decir, el sistema del petrodólar.


Como mencioné en mi artículo de febrero de 2020, "The Global Dollar Short Squeeze" y en mi artículo de abril de 2020, "The $40 trillion problem", los gobiernos y las empresas fuera de los Estados Unidos tienen una gran cantidad de deuda denominada en dólares ($ 13 trillones[2] en un mínimo según el BIS), pero poseen aún más activos denominados en dólares (alrededor de $ 42 billones según el FMI y la BEA de EE. UU.). Estas deudas y activos se acumularon durante décadas en las que esos países sostuvieron superávits comerciales con los Estados Unidos; y a que el dólar es la moneda que se usa en la mayoría de acuerdos financieros globales, especialmente en los mercados emergentes.


Esa deuda denominada en dólares representa una fuente consistente de demanda de dólares para pagar esas deudas. Por lo tanto, si ocurren recesiones, o el comercio mundial basado en el dólar se desacelera, puede formarse una lucha por los dólares, que pueden resultar escasos fuera de los Estados Unidos, lo que provocaría un repunte internacional del dólar. Esto sucedió en marzo de 2020 cuando la pandemia disminuyó drásticamente el comercio mundial y los precios del petróleo colapsaron.


En ese sentido, el sistema del petrodólar se reforzó a si mismo con el tiempo. Al principio, los países necesitaban dólares para poder obtener petróleo. Después de décadas de ello, con tanto financiamiento internacional en dólares, ahora los países necesitan dólares para poder pagar sus deudas denominadas en dólares (exterior). Entonces, el dólar está respaldado tanto por el petróleo como por deudas denominadas en dólares, y esto es un efecto de red muy fuerte que se refuerza a sí mismo. Es importante destacar que la mayoría de esas deudas no son a favor de los Estados Unidos (a pesar de estar denominadas en dólares), sino que se deben a otros países. Por ejemplo, China otorga muchos préstamos en dólares a países en desarrollo, al igual que Europa y Japón.


Cuando el dólar se fortalece en relación con las monedas locales de los países de mercados emergentes, actúa como una especie de ajuste cuantitativo para esos países porque sus deudas denominadas en dólares aumentan en términos de moneda local en relación con sus activos y flujos de efectivo, lo que puede ser particularmente brutal durante recesiones. Ésta es una de las razones clave por las que los activos y las economías de los mercados emergentes son más riesgosos y más volátiles que las economías de mercado desarrolladas; por sus préstamos denominados en dólares.


Por otro lado, un dólar debilitado puede ser como un relajamiento cuantitativo para ellos, ya que alivia su carga de deuda en relación con sus flujos de efectivo y activos en moneda local.


De manera similar, los activos denominados en dólares, especialmente los que poseen gobiernos extranjeros y bancos centrales (adquiridos a partir de años de superávit comercial y de cuenta corriente), representan una garantía con la que esos países pueden defender sus monedas, o representan activos que pueden vender para obtener dólares para cubrir sus obligaciones si fuera necesario.


Durante el período de debilidad del dólar, a menudo hay un auge económico global, y las naciones de todo el mundo, incluido Estados Unidos, pasan por un período de crecimiento y prosperidad. Si las naciones son inteligentes, comienzan a acumular grandes reservas internacionales con sus entradas de dólares. Dentro de este sistema de petrodólar, esto significa comprar Bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Los países también suelen utilizar ese período para obtener préstamos en dólares, lo que regresa a morderlos más tarde.


Durante un período de dólar fuerte, la economía mundial a menudo se encoge y las naciones se ven presionadas por deudas denominadas en dólares. Compran muchos menos bonos del Tesoro, si es que los hay, e incluso pueden vender algunos para obtener dólares, para pagar su deuda exterior o para controlar su moneda.


Como resultado, vemos un patrón claro entre la fortaleza del dólar y el porcentaje de deuda soberana estadounidense en manos extranjeras. Cada vez que el dólar entra en una de sus grandes corridas alcistas, los extranjeros comienzan a verse presionados, el crecimiento global se desacelera (incluido el crecimiento de EE. UU, debido a la interconexión de la economía mundial) y los extranjeros desaceleran o detienen sus compras de deuda estadounidense.

Este gráfico muestra el índice del dólar ponderado por el comercio, en azul (con un índice más nuevo en rojo empalmado, debido al hecho de que el índice anterior se descontinuó a principios de 2020), y el porcentaje de la deuda federal de EE.UU en manos extranjeras, en verde:

Como muestra el gráfico, cada una de las tres principales corridas alcistas del dólar estuvo acompañada de una fuerte reducción en el porcentaje de la deuda estadounidense en poder de extranjeros. Estados Unidos seguía emitiendo deuda, pero los extranjeros no la compraban mucho.


Esta falta de compras por parte de extranjeros obliga a Estados Unidos a financiar sus propios déficits federales, lo que significa que su sector privado o, cada vez más, la propia Reserva Federal tuvo que comprar bonos del Tesoro, y eso eventualmente conduce a un cambio hacia una política monetaria más relajada[3], la que juega un papel en debilitar el dólar e iniciar el ciclo de nuevo.

Para un segundo gráfico, podemos comparar el índice del dólar con las ganancias corporativas de EE. UU. Allí podemos ver que las ganancias corporativas se estancan (aplanan) en términos de dólares, durante varios años cada vez que hay una de las corridas alcistas del dólar:

En otras palabras, como ya todos sabemos, la economía global está interconectada. Estados Unidos generalmente se encuentra con problemas económicos cuando el dólar se fortalece, al igual que en otras partes del mundo. En un entorno de dólar fuerte, las exportaciones estadounidenses se vuelven menos competitivas y el entorno comercial global en general se vuelve lento, lo que resulta en un estancamiento interno también en los EE. UU.


El repunte del dólar en la década de 1980 se produjo en un entorno con menos deuda mundial, por lo que requirió una intervención deliberada para revertirlo. El segundo y tercer pico del dólar se produjo en entornos con más deuda en los EE. UU y en otros lugares, y por lo tanto se corrigieron mas de manera automática sin coordinación global, mediante cambios unilaterales en la política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU, hechos para proteger el mercado del Tesoro de EE. UU y estimular la economía doméstica.


El ciclo del dólar de los ochentas


El dólar estaba débil en la década de 1970 después de salir del patrón oro, y Estados Unidos y muchos otros países experimentaron una rápida inflación de los precios al consumidor. A principios de la década de 1980, el nuevo presidente de la Fed, Paul Volcker, elevó las tasas de interés para sofocar la inflación. Al mismo tiempo, Ronald Reagan tuvo grandes déficits fiscales al recortar impuestos y aumentar el gasto, lo que contribuyó a un auge económico. Esta combinación de política monetaria estricta y política fiscal flexible tiende a ser fuerte para una moneda, mientras dura.


La primera mitad de la década de 1980 vio un rápido fortalecimiento del dólar. Esto contribuyó a la crisis de la deuda de América Latina. Los mercados emergentes de América Latina no pudieron pagar las deudas denominadas en dólares (con tasas crecientes), lo que provocó incumplimientos, recesiones y crisis cambiarias.


Las deudas dentro de los Estados Unidos eran muy bajas, por lo que Volcker podría mantener las tasas de interés altas durante mucho tiempo, lo que agregó mucho combustible a la corrida alcista del dólar. El dólar finalmente alcanzó un pico en 1985, cuando Estados Unidos y otros cuatro países importantes (Alemania, Japón, Reino Unido y Francia) acordaron debilitar deliberadamente el dólar, en un evento llamado “Acuerdo de la Plaza” para que las exportaciones estadounidenses y europeas ganaran competitividad contra las Japonesas, que dominaban el comercio mundial en ese momento.


A medida que el dólar caía a fines de la década de 1980 y el yen se fortalecía notablemente, mucho dinero fluyó hacia Japón, lo que, junto a su sólida economía en general, condujo a la gran y muy conocida burbuja inmobiliaria y de renta variable, de Japón.

Ciclo del dólar de las décadas de 1990 y 2000


La Unión Soviética cayó en 1991, dejando a Estados Unidos como la única superpotencia mundial y esto condujo a un período de apertura de los mercados y rápida globalización. A principios de la década de 1990, Estados Unidos tuvo una recesión, vivió un período de tasas de interés decrecientes y el dólar en general se debilito. Los mercados emergentes tuvieron un período sólido hasta mediados de la década de 1990.


En ese momento, la economía de los Estados Unidos comenzó a funcionar bien y elevó las tasas de interés, comenzando la segunda corrida alcista del dólar. Además, la generación del baby boom estadounidense alcanzó la edad de su pico laboral, lo que resultó en el nivel más alto de participación laboral en la historia de Estados Unidos:

En la segunda mitad de la década de 1990, Estados Unidos entró en un período de auge -burbuja tecnológica y el dólar se disparó. Varios mercados emergentes se encontraron con graves problemas de deuda denominada en dólares, que provocaron la crisis financiera asiática de 1997 y la crisis financiera rusa de 1998. Los mercados emergentes, en su conjunto, sufrieron. Fue como un espejo de la crisis de la deuda latinoamericana de la década de 1980, pero con epicentro en el sudeste asiático.


La razón por la que algunos mercados emergentes sufren más que otros durante un ciclo dado, tiene que ver con la cantidad de deuda denominada en dólares que tienen en relación con la cantidad de reservas de divisas que tienen. Las naciones más vulnerables a una crisis financiera son los mercados emergentes que tienen altas deudas denominadas en dólares y bajas reservas de divisas, mientras que aquellos con la situación opuesta de altas reservas y bajas deudas están bien fortificados.


En 2000, la burbuja de las acciones de las punto.com de Estados Unidos comenzó a colapsar y la FED[4] recortó las tasas de interés. En los años que siguieron a lo largo de la década de 2000, el dólar se debilitó notablemente y los mercados emergentes tuvieron un período de auge. El acrónimo “BRIC” se acuñó, refiriéndose a la idea de que Brasil, Rusia, India y China, debido a sus grandes poblaciones y tasas de crecimiento altas, cobrarían cada vez más importancia en el escenario económico global.

Ciclo del dólar de las décadas de 2010/2020


El dólar se mantuvo débil por un tiempo, aunque tuvo un breve repunte alrededor de la crisis financiera mundial de 2008/2009 cuando los precios del petróleo cayeron y se produjo una recesión mundial. La FED, en particular, realizó tres rondas importantes de relajamiento cuantitativo (QE), pero esas se terminaron a fines de 2014.


Entre 2014 y 2015, cuando la FED cambió a una política monetaria más estricta al poner fin al QE (relajamiento cuantitativo), el dólar se fortaleció rápidamente, lo que resultó en la tercera gran corrida alcista del dólar. Esto condujo a varios mercados emergentes a una fuerte recesión entre 2014 y 2016.


En 2016, el dólar alcanzó un pico, e incluso se habló de un acuerdo secreto en Shanghai para debilitar el dólar, en referencia al conocido Acuerdo Plaza de 1985. El dólar se debilitó significativamente durante 2017, y el mundo se encontró con un “crecimiento sincronizado”, como fue llamado, donde a Estados Unidos, Europa, Japón y los mercados emergentes les fue bastante bien a todos.


A principios de 2018, la FED comenzó a ajustar cuantitativamente (reduciendo el tamaño de su balance) y el dólar comenzó a fortalecerse. De pico a valle, el dólar solo tuvo una caída del 12% desde su pico, y nunca tuvo una de esas caídas masivas del 40% del dólar como los dos ciclos anteriores. A mediados de 2018, el crecimiento global comenzó a desacelerarse en EE.UU y el resto del mundo. En otras palabras, la tal debilidad del dólar fue una mentira, todavía era un período de dólar fuerte.


Argentina y Turquía en particular comenzaron a experimentar crisis cambiarias. Ellos eran los vulnerables, con mucha deuda denominada en dólares y pocas reservas internacionales.


Por otro lado, los países que sufrieron la corrida alcista del dólar a fines de la década de 1990, como Tailandia, Corea del Sur, Malasia y Rusia, aprendieron la lección de la última vez y entraron en este ciclo con una tonelada de reservas de divisas y menos deuda denominada en dólares, que es lo opuesto a la situación que tenían todos en la década de los noventa. Esta vez estaban protegidos contra un dólar fuerte.


Para el verano de 2019, ante la desaceleración del crecimiento económico, la FED comenzó a recortar las tasas de interés. En septiembre de 2019, la tasa de préstamos a un día en el sistema bancario de EE.UU se disparó, lo que obligo a la FED a comenzar a suministrar liquidez en Repos y, finalmente, a comprar Bonos del tesoro y expandir su balance, lo que marcó el final del ajuste cuantitativo.


Este fue un ejemplo de cómo el sistema se corrige a sí mismo, o más específicamente, obliga a los legisladores estadounidenses a corregirlo. Un dólar fuerte contribuyó a desacelerar el crecimiento del PIB mundial, incluso en los Estados Unidos, lo que llevó a la FED a recortar las tasas. Y, dado que los extranjeros no compraron suficientes bonos del Tesoro durante años, debido a que el dólar estaba tan caro, los balances internos de EE. UU se llenaron cada vez más de bonos del Tesoro hasta que no pudieron seguir comprando más, por lo que la FED tuvo que pasar de un ajuste cuantitativo a un relajamiento cuantitativo, a comprar una tonelada de bonos del Tesoro, lo que inundó de liquidez al sistema.


a partir de ahí el dólar comenzó a debilitarse nuevamente, como se esperaba.


Sin embargo, la pandemia de COVID-19 golpeó a principios de 2020, lo que detuvo el comercio mundial y contribuyó (junto con un problema estructural de exceso de oferta) a un colapso de los precios del petróleo. El dólar se disparó rápidamente, los extranjeros comenzaron a vender bonos del Tesoro y otros activos estadounidenses para obtener dólares, lo que provocó que el mercado del Tesoro se volviera muy ilíquido y "dejara de funcionar eficazmente" como lo describió la Fed. En respuesta a esto, la Fed redujo las tasas a cero y realizó un relajamiento cuantitativo masivo, y el gobierno federal de los Estados Unidos realizó un estímulo fiscal masivo.


El dólar comenzó a debilitarse nuevamente y, a partir de ahí, queda por ver cuál será el próximo capítulo.


EL DEBILITAMIENTO DEL SISTEMA DEL PETRODOLAR


Como expliqué antes, cada sistema monetario global comienza a sufrir una forma de entropía, donde el orden cae en desorden a medida que las fallas inherentes al sistema se van manifestando con el tiempo.


Para el sistema de Bretton Woods, la falla fue la reducción persistente de las reservas de oro de Estados Unidos frente a una cantidad creciente de pasivos externos, lo que condujo a una eventual incapacidad de mantener la convertibilidad de dólares a oro.


Para el sistema del petrodólar, la falla son los persistentes déficits comerciales que Estados Unidos tiene que tener con el resto del mundo para abastecer al mundo con dólares, que son necesarios para acceder a Energía (petróleo). Estados Unidos termina descentralizando gran parte de su base industrial y, en el proceso, acumula una posición de inversión internacional neta (NIIP) altamente negativa, ya que el sector extranjero posee una porción cada vez mayor de los activos estadounidenses.


En otras palabras, la falla en el sistema de Bretton Woods estaba relacionada con la cuenta de capital de los Estados Unidos, mientras que la falla en el sistema del petrodólar estaba relacionada con la cuenta corriente de los Estados Unidos.


Publicado en 2017, un detallado artículo del BIS llamado "Triffin: ¿dilema o mito?", examina la validez del dilema de Triffin desde múltiples ángulos, entra en acuerdo en algunos aspectos y en desacuerdo en otros, lo reconfigura y lo aplica a múltiples escenarios. En ese documento hay un buen resumen de lo que propone este "dilema de Triffin de la cuenta corriente " actualizado:


La versión más común de Triffin traslada su tesis de la cuenta de capital a la cuenta corriente. Postula que el país con la moneda de reserva global debería tener, o al menos tiene, déficits de cuenta corriente persistentes para poder proporcionar al resto del mundo reservas denominadas en su moneda (Zhou (2009), Camdessus e Icard (2011), Paul Volcker en Feldstein (2013), Prasad (2013). “Al hacerlo, se endeuda más con los extranjeros hasta que los activos libres de riesgo dejan de serlo” (Financial Times Lexicon (sin fecha)).

[…]


Al aplicarlo a los Estados Unidos, la versión de cuenta corriente de Triffin queda de la siguiente manera. La acumulación global de reservas en dólares requiere que Estados Unidos tenga un déficit en su cuenta corriente. Dado que las reservas deseadas aumentan con el PIB nominal mundial, que está creciendo más rápido que el PIB nominal de Estados Unidos, el crecimiento de las reservas en dólares aumentará el endeudamiento externo de Estados Unidos de manera insostenible. O Estados Unidos no tiene un déficit de cuenta corriente, lo que provocará una insuficiencia de las reservas globales, O el endeudamiento de Estados Unidos aumentará sin límites, socavando el valor del dólar y las reservas denominadas en él.


Luego, al final, el artículo concluye:


Si bien hay mucho que discutir con Triffin y aquellos que invocan su dilema, no hay discusión sobre los dilemas que plantea una moneda nacional que se utiliza globalmente como depósito de valor, unidad de cuenta y medio de pago. “La moneda de reserva es un bien público global, proporcionado por un solo país, Estados Unidos, sobre la base de las necesidades internas” (Campanella (2010)). Padoa-Schioppa enfatiza lo raro que resulta el control nacional desde una perspectiva global. Pero el uso global del dólar puede plantear dilemas a Estados Unidos. ¿Cómo debería responder la Reserva Federal a la inestabilidad en los mercados, de $10,7 trillones de dólares en deuda a entidades no-bancarias fuera de los Estados Unidos; o en una cantidad similar de contratos a plazos que requieren pagos en dólares? El banco central ignora tal inestabilidad a riesgo de posibles disturbios en los mercados de dólares, que no se detienen en la frontera - incluso si el índice de tasa flotante para las deudas en dólares se lleva de vuelta de Londres a Nueva York. Sin embargo, la Reserva Federal responde a tal inestabilidad aun con el riesgo de aparentemente extralimitar su mandato.

Los problemas derivados de que un país suministre la mayoría de la moneda de reserva mundial, no van a desaparecer.



Un sistema sin propósito


Durante un tiempo, el sistema del petrodólar tuvo cierto sentido, a pesar de sus defectos en la balanza comercial. Incapaces de mantener el respaldo de oro en el sistema anterior, los creadores de políticas publicas lograron ordenar un sistema totalmente fiduciario. Estados Unidos era la economía más grande del mundo y el mayor importador de materias primas, por lo que nuestra moneda era la única "lo suficientemente grande" para ser utilizada para el comercio mundial de petróleo.


Además, como ha señalado el macro-analista Luke Gromen, quien en los últimos años se ha especializado en analizar el sistema del petrodólar y la situación fiscal de los Estados Unidos, las dos primeras décadas del sistema del petrodólar se superpusieron con la Guerra Fría. Es decir, el sistema ayudó a fortalecer el poder hegemónico de los Estados Unidos en un mundo dividido. Lo ames o lo odies, las intenciones geopolíticas de los arquitectos del sistema eran claras.


Desde la década de 1990 en adelante, después de la caída de la Unión Soviética, así como Gromen y otros han argumentado, el sistema ha tenido menos sentido y ha resultado en más participación militar estadounidense de la necesaria (para decirlo a la ligera), ya que Estados Unidos busca indirectamente defender su papel hegemónico, sin una dirección o identidad clara.


Además, China es ahora el mayor importador de mercancías del mundo, en vez de Estados Unidos. Es desafiante mantener un sistema en el que todo el petróleo y la mayoría de las materias primas se coticen en todo el mundo en dólares estadounidenses, cuando existe un socio comercial global e importador de petróleo y de materias primas, más grande que los Estados Unidos. Estados Unidos todavía mantiene un alcance militar inigualable, pero sus otras justificaciones para el sistema actual están disminuyendo.

Reducción de la porción de EE. UU en el PIB mundial


A pesar de todo esto, China no puede reemplazar a los Estados Unidos como tenedor de la única moneda de reserva global. No está ni cerca. Ningún país puede hacerlo. He aquí por qué.


Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos representaba más del 40% del PIB mundial. Cuando terminó el sistema de Bretton Woods y comenzó el sistema de petrodólares, Estados Unidos todavía representaba el 35% del PIB mundial. Desde entonces ha caído a sólo el 20-25% del PIB mundial:


Y ese es el PIB nominal (es decir, contabilizado en dólares), por lo que está atado en parte a la fortaleza del dólar. Si el dólar tiene otro ciclo bajista, esto se reduciría quizás al 20%. Y según la paridad del poder adquisitivo (que sigue más de cerca el consumo de materias primas), Estados Unidos representa solo el 15% del PIB mundial. Eso sigue siendo bastante bueno para un país con el 4% de la población mundial, pero en realidad no es suficiente para mantener el sistema de petrodólares indefinidamente.


El mercado mundial de energía, y más ampliamente el comercio internacional, es ahora demasiado grande para que los precios se fijen principalmente en la moneda de un país que representa una parte tan pequeña del PIB mundial.


Imagínese si todo el mundo intentara fijar el precio de la energía exclusivamente en francos suizos; simplemente no habría suficientes para que eso funcione. La situación del petrodólar no es tan extrema, por supuesto, ya que Estados Unidos es mucho más grande que Suiza, pero la cuestión es que, dado que la economía estadounidense representa una parte cada vez más pequeña del PIB mundial a lo largo del tiempo, se vuelve cada vez más incapaz de proporcionar suficientes dólares para que el mundo ponga precio a toda la energía en dólares.


Ya no existe ningún país o grupo monetario lo suficientemente grande como para hacer eso solo. Ni Estados Unidos, ni China, ni la Unión Europea, ni Japón.


Estados Unidos fue capaz de hacerlo de manera única durante décadas después de la Segunda Guerra Mundial, ya que la mayoría de las otras naciones fueron diezmadas y la participación de Estados Unidos en el PIB mundial se volvió inusualmente alta. Sin embargo, a medida que el mundo crece y se vuelve más multipolar con el tiempo, sin que ningún país individual represente una parte dominante del PIB mundial como solía hacerlo EE. UU., El sistema monetario mundial en sí también requiere más descentralización para funcionar correctamente.


Y estamos empezando a verlo suceder.

Comercio internacional multi-divisa

Como informó Bloomberg este año, las exportaciones de Rusia a China se han des-dolarizado rápidamente en los últimos años en una canasta de monedas más diversa:


Hace seis años, las exportaciones rusas a China estaban basadas en más del 98% en dólares. A principios de 2020, es solo el 33% en dólares, el 50% en euros y el 17% en sus propias monedas. Y lo que es más importante, es que las exportaciones de Rusia se basan significativamente en la energía y las materias primas, lo que llega al corazón del sistema del petrodólar.


Del mismo modo, el artículo muestra que las exportaciones Rusas a Europa también se han basado cada vez más en euros. Hace seis años, las exportaciones rusas a Europa se basaban en un 69% en dólares y un 18% en euros. Ahora se basan en un 44% en dólares y un 43% en euros.

Además, Bloomberg informó en 2019 que Rusia también ha estado logrando resultados similares con India, con una caída notable de casi el 100% de las exportaciones a solo el 20% de las exportaciones con precios en dólares:

Fuente del gráfico: Bloomberg


Esta no es la primera vez que se intenta este tipo de cosas. En 2000, Saddam Hussein comenzó a vender petróleo con precios en el recién creado Euro. Un par de años después, Estados Unidos invadió Irak y sacó a Hussein del poder basándose en acusaciones de que Irak poseía armas de destrucción masiva. Estas acusaciones resultaron ser falsas, e Irak rápidamente volvió a vender petróleo en dólares.


Se discute hasta qué punto la decisión de Irak de vender petróleo en euros influyó en las decisiones de Estados Unidos de entrar en la guerra, pero lo que se puede decir es esto. No hay escasez de dictadores malévolos en el mundo, pero justo en ese gastamos 4.500 vidas de soldados estadounidenses y 2 billones de dólares en fondos estadounidenses para destronarlo, y eso sin contabilizar la destrucción del lado iraquí.


Hay un discurso detallado del entonces Representante Ron Paul ante el Congreso en 2006 sobre Irak y el euro, y temas más amplios sobre el sistema del petrodólar en lo que respecta a la política exterior de Estados Unidos, incluida la política hacia Venezuela e Irán. Aunque Paul es una figura política controvertida, independientemente del lado del espectro político en el que se encuentre alguien, creo que ese es un discurso con el que vale la pena estar familiarizado, en términos históricos.


Sin embargo, cuando las grandes potencias como China, Rusia e India comienzan a fijar precios fuera del sistema basado en el dólar y a usar sus monedas para el comercio, incluida la energía en algunos casos, los EE. UU no pueden de manera realista intervenir militarmente. Únicamente pueden intervenir con sanciones o disputas comerciales, u otras formas de presión geopolítica.


El último punto caliente ha sido múltiples rondas y amenazas de sanciones estadounidenses para las empresas involucradas en el gasoducto Nord Stream 2 desde Rusia a Alemania, que si se completa fortalecerían el sistema de suministro de gas de Rusia a Europa. Tanto la rama ejecutiva como la legislativa de los Estados Unidos han estado bastante obsesionadas con ese proyecto. Varios senadores estadounidenses, por ejemplo, enviaron una carta advirtiendo de "sanciones legales y económicas aplastantes y potencialmente fatales" contra el operador portuario de Alemania involucrado en el proyecto. Los funcionarios alemanes han respondido, diciendo que tales sanciones amenazan la soberanía europea.


Otro punto crítico han sido las sanciones de Estados Unidos contra Irán. Europa, India y China tienen relaciones comerciales con Irán y quieren comerciar con ellos, y todos son importantes importadores de energía, mientras que Irán es un productor de energía.


Europa creó INSTEX en 2019, un vehículo de propósito especial para evitar las sanciones de Estados Unidos a Irán. El vehículo facilita el comercio fuera del sistema SWIFT y fuera del sistema dólar de manera más amplia. Se ha probado con éxito, pero apenas se ha utilizado. De manera similar, India ha tenido durante mucho tiempo un comercio constructivo con Irán, a pesar de las diferencias religiosas /culturales que a menudo causan problemas entre India y su vecino Pakistán y disputas territoriales en Cachemira, pero la asociación comercial Irán-India se ha visto limitada en 2020 debido a una combinación de sanciones de Estados Unidos y COVID-19. China también tiene una serie de asociaciones energéticas estratégicas y acuerdos comerciales con Irán, pero las sanciones de Estados Unidos junto con COVID-19 también le lanzaron una bola curva[5] en su situación comercial.

China está subvirtiendo el sistema del petrodólar


Durante los últimos siete años, China ha estado usando el sistema del petrodólar contra Estados Unidos. El sistema del petrodólar alienta a las naciones mercantilistas a tener superávits comerciales con Estados Unidos y reciclar esos dólares para comprar bonos del Tesoro estadounidense, pero después de un tiempo de haber hecho esto, China comenzó a tomar sus excedentes en dólares e invertir en otros activos extranjeros. Este tema ha sido informado por expertos en petrodólares como Luke Gromen y otros durante bastante tiempo, pero no ha recibido atención en un sentido amplio.


al principio de los días del sistema del petrodólar, Europa y Oriente Medio eran los mayores socios comerciales de Estados Unidos y tenían superávit comerciales con este. Acumularon una gran cantidad de dólares y los reinvirtieron en bonos del Tesoro. Luego, el rápido ascenso de Japón lo llevó a convertirse en el próximo gran socio comercial y centro de crecimiento global. recibieron el testigo y obtuvieron grandes superávits comerciales con los Estados Unidos y, nuevamente, reinvirtieron esos dólares en bonos del Tesoro. Luego, con el estancamiento de Japón y el ascenso de China, China se convirtió en el mayor socio comercial de Estados Unidos, registró grandes superávits comerciales con Estados Unidos y reinvirtió esos dólares en bonos del Tesoro.


Todo estaba bien, excepto para los estadounidenses que querían fabricar cosas, o para cualquier persona, estadounidense o extranjera, que estuviera en el lado equivocado de sus aventuras militares. Las ruedas del sistema del petrodólar siguieron funcionando.


Pero entonces, China rompió las ruedas. En 2013, China declaró que ya no les interesaba seguir acumulando bonos del Tesoro. Seguían teniendo enormes superávits comerciales con Estados Unidos y aún les llegaban dólares, pero ya no los reciclarían para financiar los déficits fiscales estadounidenses comprando bonos del Tesoro. Según el artículo vinculado de Bloomberg:


"Ya no está en los intereses de China el acumular más reservas de dólares", dijo ayer Yi Gang, vicegobernador del banco central, en un discurso organizado por el Foro de Economistas de China en la Universidad de Tsinghua. La autoridad monetaria "básicamente" pondrá fin a la intervención normal en el mercado de divisas, y ampliará el rango de cotización diario del yuan, escribió el gobernador Zhou Xiaochuan en un artículo de una guía que explica las reformas descritas la semana pasada tras una reunión del Partido Comunista. Ni Yi ni Zhou dieron un plazo para los cambios.


De hecho, China ahora tiene menos bonos del Tesoro de Estados Unidos que hace siete años, a pesar de que siguieron aumentando su superávit comercial con Estados Unidos hasta 2018.


En cambio, lanzaron la iniciativa la ruta de la seda en 2013. China comenzó a otorgar préstamos agresivos en dólares para proyectos de infraestructura a países en desarrollo en Asia, África, América Latina y Europa del Este, y también a brindar sus capacidades de construcción de infraestructura, aprovechando que ésta ha sido durante mucho tiempo una de las especialidades técnicas de China.


Muchos de esos préstamos extranjeros, si se incumplen, significa que China adquiere la propiedad de la infraestructura. Entonces, ya sea que los préstamos sean exitosos o no, China obtiene acceso a acuerdos de productos de mercancías, socios comerciales y activos duros en todo el mundo.

Aquí hay un mapa de la financiación china global (https://www.lynalden.com/wp-content/uploads/dollar-subversion-china-global-loans.jpg).

Fuente del gráfico: Visual Capitalist


Entonces, EE. UU tiene grandes déficits comerciales con el resto del mundo (y especialmente con China), pero ahora, en lugar de canalizar esos superávits comerciales en dólares para financiar los déficits fiscales de EE. UU, China utiliza sus dólares para financiar proyectos de activos duros en todo el mundo. y aumentar su alcance global.


En esta etapa, en lugar de que el sistema sólo perjudique a los trabajadores manuales en Estados Unidos, las ambiciones geopolíticas hegemónicas de Estados Unidos también se subvierten. En lo que respecta a los estadounidenses, durante más de 40 años el sistema del petrodólar solía funcionar para la mitad superior del espectro de ingresos, pero no realmente para la mitad inferior, y ahora no funciona ni para la mitad superior ni para la mitad inferior. Es actualmente un sistema sin propósito.


Hay una vieja cita de Charlie Munger que dice: "muéstrame los incentivos y te mostraré el resultado". Tan inteligente como fue el diseño del sistema del petrodólar en la década de 1970, la subversión de China del débil sistema del petrodólar fue igualmente inteligente. Las fallas del sistema básicamente piden que suceda eventualmente, son las matemáticas y el dilema de Triffin los que regresan a casa a quemarnos.


Desde un punto de vista geopolítico, podemos ver por qué China querría hacerlo. Las potencias occidentales dañaron gravemente a China en las Guerras del Opio de 1800, lo que contribuyó en parte a los siguientes 150 años de desestabilización y estancamiento de China, y ahora que ha recuperado cierto grado de organización y poder, China no está jugando lindo con el sistema global así como fue estructurado por los poderes occidentales.


Los funcionarios chinos han dicho en numerosas ocasiones que su dependencia del sistema del dólar es un riesgo de seguridad para ellos. Después de haber superado a Estados Unidos como el socio comercial más grande del mundo y el mayor importador de materias primas del mundo, China tiene cada vez más interés en poder comprar materias primas y realizar comercio global fuera del dólar, lo cual podemos ver con socios comerciales como Rusia, o con los contratos de petróleo en yuanes, que lo están pudiendo lograr pasito a paso.


Al mismo tiempo, Estados Unidos se enfrenta a un creciente populismo en su propio país, ya que el persistente déficit comercial se convierte en un problema cada vez más político por solucionar. Además, los funcionarios estadounidenses han señalado frecuentemente el riesgo de seguridad de tener tantos suministros críticos fabricados fuera del país, lo que se hizo aún más evidente durante el COVID-19.


La solución de la trampa es que los políticos estadounidenses intenten reducir el déficit comercial haciendo que otros países compren más productos estadounidenses, pero eso es como poner una curita en una herida de bala. El problema más profundo es que el sistema monetario global, tal como está estructurado actualmente, simplemente no funciona bien así; fue diseñado fundamentalmente para funcionar con déficits comerciales persistentes que sacaran dólares al mundo y forzar a que toda la energía se valore únicamente en dólares.


El 2 de marzo de 2018, el presidente Trump tuiteó que "las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar". Desde entonces, el déficit comercial de Estados Unidos aumentó, en lugar de disminuir. Las guerras comerciales son muy difíciles de ganar para Estados Unidos dentro del sistema del petrodólar como está estructurado actualmente. Estados Unidos puede cerrar su déficit comercial con el tiempo, pero no sin cambiar el sistema monetario global de su estructura actual.


Entonces, por un lado, los legisladores estadounidenses hacen lo que pueden con acciones militares o sanciones contra aquellos que venderían energía en una moneda distinta al dólar, y tratan de mantener el bloqueo del dólar en los mercados energéticos globales siempre que sea posible. Por otro lado, Estados Unidos quiere arreglar su creciente déficit comercial, aunque ese déficit comercial es lo que saca dólares al mundo para que los países los utilicen para vender petróleo en dólares o adquirir dólares para comprar petróleo. Es una estrategia incoherente no esta vinculada a un solo político, sino que está profundamente arraigada en la cultura política estadounidense.


Mientras tanto, la entropía de los déficits comerciales destruye el sistema existente desde dentro, China usa el sistema contra el propietario del sistema, el populismo aumenta en los EE.UU y en otros lugares, y los países de Eurasia construyen gradualmente canales de pago distintos al dólar.

Comiendo de lo que cocinamos


A partir de este año, la Reserva Federal de EE. UU. (Línea azul) ahora posee más bonos del Tesoro que todos los bancos centrales extranjeros combinados (línea naranja):

Fuente del gráfico: Bianco Research


No es exactamente así como se supone que funciona la moneda de "reserva global". Seria como un chef de restaurante comiendo su propia comida, más que sus clientes. Así es como se ven otros países que no son reservas globales. En menos de un año, la Fed pasó de poseer la mitad de los bonos que poseen todos los bancos centrales combinados, a tener mas bonos que todos los bancos centrales.


Como se describió anteriormente, los países solo pueden seguir comprando bonos del Tesoro si las condiciones globales de liquidez en dólares son buenas. Un dólar fuerte detiene la acumulación extranjera de bonos del Tesoro. Además, cualquier impacto en el comercio, como una pandemia y los cierres económicos asociados que provocan la demanda de petróleo y los volúmenes de importación /exportación, amenaza todo el sistema. Y China no está reciclando dólares en bonos del Tesoro por las razones estratégicas antes mencionadas.


En lo que respecta al mercado de bonos del Tesoro, además de no comprar muchos bonos del Tesoro durante los últimos cinco años de este entorno de dólar fuerte, algunos países comenzaron a vender bonos del Tesoro rápidamente en marzo y abril de este año en el punto álgido del cierre mundial y la crisis de liquidez. Antes de la pandemia, los bonos del Tesoro de larga duración se recuperaron cuando los inversores acudieron en masa y redujeron sus rendimientos, pero en el peor momento de la crisis de liquidez, cuando el índice del dólar subió a 103, incluso los bonos del Tesoro se liquidaron bruscamente.


La Fed describió el problema en su reunión de emergencia de marzo y en la siguiente reunión de abril. Aquí está marzo:


En el mercado de Tesoros, luego de varios días consecutivos de condiciones de deterioro, los participantes del mercado informaron una fuerte caída en la liquidez del mercado. A varios operadores primarios les resultó especialmente difícil abrir mercados en valores del Tesoro fuera de funcionamiento, e informaron que este segmento del mercado había dejado de funcionar con eficacia. Esta interrupción en la intermediación se atribuyó, en parte, a las ventas de seguros sobre Tesoros fuera de funcionamiento y flujos hacia calidad de tesoros más líquidos y en funcionamiento. –Ata de la reunión del FOMC de marzo de 2020


Y aquí hay dos fragmentos de abril:


Los mercados del Tesoro experimentaron una volatilidad extrema a mediados de marzo y la liquidez del mercado se deterioró sustancialmente a medida que los inversores vendieron grandes volúmenes de valores del Tesoro a medio y largo plazo. Después de un período de compras extraordinariamente rápidas de valores del Tesoro y MBS de agencias por parte de la Reserva Federal, la liquidez del mercado del Tesoro mejoró gradualmente durante el resto del período entre reuniones, y los rendimientos de los bonos del Tesoro se volvieron menos volátiles. Aunque la profundidad del mercado se mantuvo excepcionalmente baja y los diferenciales entre oferta y demanda (bid-ask) para valores fuera de la ejecución y valores en ejecución a largo plazo se mantuvieron elevados, los diferenciales de oferta y demanda para valores en ejecución a corto plazo cayeron cerca de los niveles observados a principios de año.


Varios participantes señalaron que en el futuro se podría utilizar un programa de compra continua de valores del Tesoro para mantener bajos los rendimientos a largo plazo. Algunos participantes también señalaron que el balance general podría usarse para reforzar la orientación futura del Comité con respecto a la trayectoria de la tasa de fondos federales a través de compras de valores del Tesoro por parte de la Reserva Federal en una escala necesaria para mantener los rendimientos de los bonos del Tesoro a plazos de corto a mediano plazo limitados a niveles especificados durante un período de tiempo.

–Ata de la reunión del FOMC de abril de 2020


Y aquí lo que hicieron. La línea roja son los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años. La línea azul es la tasa semanal de compra de valores del Tesoro por parte de la Fed.

Fuente del gráfico: St. Louis Fed


Más importante que el pico de rendimiento en sí mismo en marzo, fue el hecho de que el mercado de bonos del Tesoro dejó de ser líquido, con amplios diferenciales entre compra y venta. No estaba funcionando correctamente, e incluso los rendimientos subían.


Desde entonces, la Fed ha reducido gradualmente su programa de compra de bonos del Tesoro desde esos máximos extremos de $ 75 billones por día, aunque todavía están comprando a una tasa comparable con instancias anteriores de QE (relajamiento cuantitativo), a $ 80 billones en bonos del Tesoro por mes. En otras palabras, la Fed sigue siendo el mayor comprador de los déficits fiscales estadounidenses. El dólar se debilitó desde sus máximos de marzo, pero todavía se encuentra en una parte relativamente fuerte en el ciclo histórico y, como tal, los extranjeros no están reciclando muchos de sus dólares en bonos del Tesoro.


Eso es lo que sucede cuando hay 13 trillones de dólares en deuda denominada en dólares en el mundo y bastantes necesidades de financiación en dólares, mientras que los dólares simplemente no se están surtiendo en cantidad suficiente al mundo. Los extranjeros comenzaron a vender parte de sus $ 42 trillones en activos denominados en dólares para obtener dólares, y eso colapsó el mercado estadounidense junto con todo lo demás, lo que obligó a la Fed a intervenir, imprimir dólares para comprar lo que ellos venden, y abrir líneas de intercambio (swap) directamente a bancos centrales, hasta que se restablezca la suficiente liquidez global de dólares.

Se revela el dilema de Triffin


En última instancia, esto vuelve a la cuestión de si Estados Unidos debería siquiera intentar mantener el sistema del petrodólar, si pudiera.


Como se mostró anteriormente, la balanza comercial de EE.UU es un desastre:

Fuente del gráfico: Economía comercial


La posición de inversión internacional neta de EE. UU se ha derrumbado absolutamente, y EE.UU ha pasado de ser la nación prestamista más grande del mundo a la nación deudora más grande del mundo:


Posición de inversión internacional neta (NIIP)

Fuente del gráfico: Ray Dalio, The Changing World Order


La posición de inversión internacional neta de un país mide la cantidad de activos extranjeros que posee, menos la cantidad de activos que poseen los extranjeros, y el gráfico anterior lo muestra como un porcentaje del PIB. A partir de este año, Estados Unidos posee $ 29 trillones en activos extranjeros, mientras que los extranjeros poseen $42 trillones en activos estadounidenses, incluidos bonos del gobierno de EE.UU., Bonos corporativos, acciones y bienes raíces.


Esto es el resultado de los déficits comerciales acumulados de EE. UU. (Y, por otro lado, los superávits comerciales acumulados del sector exterior), y ahora coloca a EE. UU en una de las posiciones más débiles del mundo en términos de esta medida. este grafico es de 2019 y ha empeorado desde entonces:

Fuentes de datos: FMI y varios bancos centrales

La concentración de riqueza en los EE.UU es ahora más alta que en cualquier otra nación desarrollada:

Fuente del gráfico: Informe de riqueza de Credit Suisse 2020

El 1% superior tiene tanto como el 90% inferior, que es mucha más concentración que hace 30-40 años:

Fuente del gráfico: St. Louis Fed


Estados Unidos ocupa el puesto número 27 en el mundo en movilidad social, lo que lo sitúa en la parte inferior de los países desarrollados. Para los estadounidenses, su familia de nacimiento dicta su potencial económico de por vida más que otros pares avanzados. Con algunas excepciones, tenemos que ir a los países emergentes para encontrar puntajes de movilidad social, más bajos que los de Estados Unidos.

Desde la década de los 70s, los salarios medios estadounidenses se desvincularon de la productividad, y esa brecha fue arbitrada por aquellos en la parte superior gracias a la deslocalización (subcontratación por fuera del país), y la automatización:

Ahora, el hombre estadounidense medio tiene problemas para pagar los gastos de una familia, que fácilmente podía pagar décadas atrás. Se requiere un ingreso superior a la mediana, o se requieren dos ingresos, porque el ingreso mediano simplemente no sostiene a una familia como solía:

Fuente del gráfico: Washington Post, Oren Cass


Mientras tanto, ha habido un rápido aumento en la paga de los directores ejecutivos durante las últimas cuatro décadas. Los directores ejecutivos solían ganar 20 veces más que el trabajador promedio en 1965, y esa proporción subió a 59 veces en 1989, 122 veces en 1995, y en las últimas décadas ha sido más de 200 veces mayor que el trabajador promedio.

Según el Informe de riqueza de Credit Suisse de 2019, aunque Estados Unidos es rico per cápita, debido a que esa riqueza está muy concentrada, el patrimonio neto promedio de los estadounidenses (que representa el percentil 50, la persona del medio en el espectro) es en realidad más bajo que la mediana de patrimonio neto de la mayoría de los demás países avanzados. Exprimimos a nuestra clase media y trabajadora más fuerte que la mayoría de los otros países:

Fuente de datos: Credit Suisse 2019 Wealth Databook


No es de extrañar que el populismo esté en aumento, tanto de derecha como de izquierda. La gente siente que algo no está funcionando, pero difieren en lo que creen que son las causas y las soluciones.


Básicamente, el sistema del petrodólar y su política fiscal asociada se está derrumbando bajo sus propios defectos inherentes durante décadas, lo que vuelve al dilema de Triffin de que para mantener una moneda de reserva global, necesita exportar una cantidad cada vez mayor de sus activos valiosos, como reservas de oro o su base industrial. Ese costo hace que este tipo de sistemas sean inherentemente duraderos pero no permanentes.


Al principio, tener la moneda de reserva global es un privilegio exorbitante, porque los beneficios del poder hegemónico superan los costos de mantenimiento del sistema. Sin embargo, con el tiempo, los beneficios al alza permanecen relativamente estáticos, mientras que los costos siguen aumentando, hasta que los costos superan a los beneficios.

Y a partir de ahí, el valor del sistema depende de a quién le preguntes. Las personas que a menudo se encuentran en el extremo superior del espectro de ingresos que trabajaban en finanzas, gobierno, atención médica o tecnología se beneficiaron de este sistema, ya que obtuvieron muchos de los beneficios de la globalización y ninguno de los inconvenientes.


Las personas que a menudo se encuentran en el extremo inferior del espectro de ingresos, específicamente las que fabrican cosas físicas, son las que se beneficiaron menos y tuvieron que ceder más, ya que sus trabajos se subcontrataron y automatizaron a un ritmo más rápido que en otros países desarrollados. Pero ahora que China también socava la estructura del sistema, incluso los beneficios geopolíticos /hegemónicos para la clase política también se subvierten.


A medida que el sistema se desgasta, es fácil señalar a naciones externas como la causa de este desgaste. Cuando comienzan a fijar precios fuera del sistema del dólar, o emplean políticas monetarias mercantilistas, o construyen oleoductos, o deciden hacer algo con sus excedentes en dólares que no sean reinvertirlos en bonos del Tesoro de los Estados Unidos, puede parecer que están socavando un sistema que de otra manera seria sólido.


En realidad, esas acciones externas son un síntoma de las fallas más subyacentes del sistema: el hecho de que Estados Unidos ya no es lo suficientemente grande como porción del PIB mundial para suministrar suficientes dólares para financiar los mercados energéticos mundiales y el comercio mundial, el hecho que Estados Unidos tiene que sostener déficits comerciales persistentes para sacar dólares al sistema, y ​​el hecho de que un sistema monetario global totalmente fiduciario, incentiva la manipulación monetaria mercantilista por parte de muchos países para generar excedentes comerciales contra Estados Unidos siempre que sea posible.


LA PERSPECTIVA DE MEDIANO PLAZO


Ya sea que haya cambios importantes en el sistema o no, creo que las probabilidades conducen a un debilitamiento del dólar en los próximos años. En otras palabras, otro tramo negativo en este gráfico de dólares, incluso si la estructura general del sistema no cambia mucho:

Fuente del gráfico: StockCharts.com


El dólar frente a otras monedas


Algunas personas preguntan por qué el dólar estadounidense se debilitaría más que otras monedas importantes si todas ellas están imprimiendo mucho dinero. ¿Qué causa estos grandes mercados bajistas en el dólar?


En otras palabras, solo porque la Reserva Federal de EE.UU se vuelve moderada, haciendo mucho QE y manteniendo las tasas de interés en cero, ¿por qué el dólar sería débil frente al euro, el yen, la libra u otros países que están actuando de manera similar? Es fácil argumentar que debería debilitarse frente a los activos duros (y de hecho, esa sea probablemente la transacción más fácil a largo plazo), pero ¿por qué debería debilitarse frente a otros fiat?


La primera respuesta a esa pregunta tiene que ver con la magnitud. Todos los países importantes están actuando de manera similar, pero no con la misma magnitud. Los déficits fiscales de Estados Unidos como porcentaje del PIB eran mayores que los de la mayoría de los pares avanzados antes de a pandemia, y también son mayores que los de la mayoría de los pares avanzados durante esta pandemia.


Aquí hay un gráfico que incluí en mi boletín de noviembre de 2020 sobre el déficit federal de EE. UU, que muestra que es la primera vez en la historia moderna que Estados Unidos tuvo un déficit creciente (tanto en términos absolutos como como porcentaje del PIB) durante los últimos años de una expansión económica:

Fuente del gráfico: St. Louis Fed

Además, mientras que Japón, Europa y China tienen balanzas comerciales y cuentas corrientes positivas, EE. UU. Tiene el problema del dilema de Triffin mencionado anteriormente del comercio estructural y los déficits de cuenta corriente. Aquí hay un gráfico que armé en 2019 usando datos de finales de 2018, que muestra que, antes de la pandemia, EE. UU tenía el mayor déficit gemelo entre las principales naciones desarrolladas:

Fuente de datos: Trading Economics, varios bancos centrales


Entonces, cuando la política monetaria de Estados Unidos también se vuelve acomodativa (paloma) como lo hizo en 2019, el dólar tiene mucho espacio para caer.


La segunda respuesta a esa pregunta tiene que ver con la valoración. Suponga que una acción de valor tiene una relación precio /ganancias de 10x, y espera un crecimiento de ganancias del 5% este año. Y suponga que una acción en crecimiento tiene una relación precio /ganancias de 30x, y espera un crecimiento de ganancias del 15% este año. ¿Qué sucede si, a pesar de las expectativas, las acciones de valor solo aumentan las ganancias en un 4% y las acciones de crecimiento solo aumentan las ganancias en un 7%? Debido a la alta valoración y la mayor brecha relativa frente a lo que se cotizó, el stock de crecimiento sobrevalorado tiene mucho más que caer en ese escenario que el stock de valor.


El dólar está apuntalado específicamente en un ciclo alcista debido a toneladas de deudas en el extranjero denominadas en dólares, la escasez estructural de dólares fuera de los Estados Unidos para pagar esas deudas, y una década de flujos de capital hacia los Estados Unidos. Ahora, en un entorno en el que todos los países, incluido EE.UU, crean una liquidez masiva y crean más unidades monetarias, la moneda que estaba específicamente sobre-valuada debido a la escasez en relación con la demanda requerida (el dólar) es la que tiene más para caer, porque el problema de liquidez y escasez que lo elevaba, recibe solución.


Los déficits comerciales implican una moneda sobrevalorada (demasiado poder de importación, precios de exportación no competitivos) y los superávits comerciales implican una moneda subvaluada (muy poco poder de importación y precios de exportación demasiado competitivos). Los países mercantilistas pueden manipular su moneda para mantener abiertos esos superávits comerciales por un tiempo, y la moneda de reserva global puede pasar décadas con déficits comerciales, pero cuando la política monetaria deja de presionar contra estas fuerzas comerciales inherentes, los tipos de cambio tienden a regresar hacia donde vaya el balance comercial.


Cuando EE. UU se encuentra en un ciclo del dólar fuerte, tiene un gran déficit comercial, entonces recorta las tasas de interés y pasa de un ajuste cuantitativo a una relajación cuantitativa, el dólar tiene mucho espacio para debilitarse en comparación con las monedas de los países desarrollados que ya tienen superávits comerciales (es decir, monedas subvaloradas), aunque el dólar es la moneda de reserva mundial. Ya lo vimos suceder este año, así que la pregunta es si continuará.


Además, las acciones estadounidenses están más caras que las de muchas otras naciones, incluso cuando se ajustan por diferencias sectoriales. Por lo tanto, si los índices de bursátiles estadounidenses no pueden continuar su período ascenso, el capital podría comenzar a fluir a otros lugares, lo que también debilita la moneda.

Por lo general, debido a las valoraciones de las acciones y los cambios en las políticas, cualquier región bursátil que haya tenido un desempeño superior en una década, tiende a no ser la misma que lo ha haga en la próxima década.

Fuente del gráfico: iShares


Riesgos de esta perspectiva:


Dentro de un panorama de varios años, es probable que haya corridas ocasionales en las que el dólar supere a otras monedas, o incluso supere al oro, a pesar de estar dentro de una tendencia a la baja. Por tanto, es importante mantener la claridad del horizonte temporal.


De manera similar a cómo la pandemia fue una pelota-curva de 6 meses hacia mi visión de un dólar más débil en la primera mitad de 2020, existen otros riesgos de cola que también podrían descarrilar temporalmente las perspectivas. ¿Una desaceleración económica este invierno, antes de que las vacunas lograran una penetración generalizada y cambiaran el comportamiento de los consumidores? ¿Una crisis de deuda soberana o bancaria en Europa, centrada en los países del sur? ¿Hambruna en China? ¿Una crisis cambiaria en un gran mercado emergente como Brasil? ¿Algún tipo de enfrentamiento militar inesperado entre las principales potencias?


Cualquiera de esos resultados podría provocar un repunte temporal del dólar, similar al repunte que se produjo en marzo. Una perspectiva puede ser firme por razones estructurales, pero aún debe adaptarse a medida que cambian los datos. Por eso escribo boletines informativos e informes de investigación con regularidad; las cosas cambian.

En términos de inevitabilidad, el problema final con la deuda soberana del sur de Europa es uno que debería preocupar mucho a los inversores a largo plazo. El euro tiene sus propios problemas estructurales, con una unión monetaria pero sin unión fiscal, aunque ese es un tema para otro artículo. El euro tiene muchos problemas, pero estar sobrevalorado no es uno de ellos. En este período del dólar fuerte, Europa ha tenido superávits comerciales y de cuenta corriente persistentes:

Fuente del gráfico: Economía comercial


Un dólar más débil frente al euro, si ocurre, podría reducir el superávit comercial de Europa con Estados Unidos. Pero el correspondiente auge de los mercados emergentes, que probablemente vendría junto con un dólar más débil, también les abriría otras vías comerciales.


LA PERSPECTIVA DE LARGO PLAZO


Cuanto más lejos miramos, más podemos pensar en un cambio estructural que se aleje del sistema del petrodólar en sí, en lugar de simplemente otro ciclo del dólar dentro del sistema.


La opción de reestructuración lenta


Un cambio estructural podría ocurrir gradualmente, como ya está sucediendo. Si una parte cada vez mayor del comercio mundial, en particular dentro de Eurasia y en particular en lo que respecta a la energía y las materias primas, sigue desplazándose hacia euros, yuanes y rublos y se aleja del dólar, entonces el sistema puede volverse más descentralizado con el tiempo.

De hecho, podríamos argumentar que el sistema del petrodólar alcanzó su punto máximo en 2000, ha estado en un estado-estacionario durante los últimos 20 años, y ahora potencialmente enfrenta un declive. Este gráfico muestra cuales divisas y en que porcentajes, se mantienen como reservas de los bancos centrales:

Fuente del gráfico: Ray Dalio, The Changing World Order.


Otra forma de verlo es que alcanzó su punto máximo en 2013 cuando los extranjeros poseían un porcentaje récord de la deuda estadounidense y China declaró que ya no les interesaba seguir acumulando bonos del Tesoro. Desde entonces, el porcentaje de bonos del Tesoro propiedad del sector exterior ha disminuido.


Como caso base, espero que este resultado gradual continúe sucediendo, ya sea que Estados Unidos participe o no, ya que varias potencias importantes continúan aumentando su uso de sistemas de pago distintos del dólar a lo largo del tiempo, y que la reserva federal (FED) y el sistema bancario estadounidense, aumenten su porcentaje en la propiedad de deuda soberana estadounidense.


El nuevo acuerdo comercial RCEP entre muchas naciones de Asia Pacífico, que crea el bloque comercial más grande de la historia, podría acelerar aún más esa tendencia; y las nuevas tecnologías, incluidas la encriptación y las monedas digitales, así como las monedas digitales emitidas por gobiernos nacionales, abren nuevas oportunidades para nuevos canales de pago.

La opción de reestructuración rápida


En cambio, podría ocurrir un cambio estructural con un choque y de forma súbita, como el fin del sistema de Bretton Woods. Esto puede suceder de varias maneras, pero se vuelve más probable si Estados Unidos decide promover un cambio, en lugar de defender el status quo.


En el aspecto legislativo, Estados Unidos podría revertir algunas políticas que describí en “El gran cambio tributario”, lo que haría que la mano de obra domestica fuera más competitiva. Esto incluiría cosas como recortar los impuestos sobre la nómina, o medidas similares, y reorganizar otras prioridades de gastos e impuestos, para enfatizar algún grado de atracción domestica a la industria.


En el lado del Tesoro o la Fed, la forma más fácil sería a través de las reservas de divisas.

Los países administran sus monedas principalmente con sus reservas de divisas, que consisten en monedas extranjeras en forma de bonos soberanos y oro. En algunos casos, también poseen acciones extranjeras y otros activos. Estas reservas de divisas en poder de los bancos centrales de todo el mundo, tienen múltiples propósitos:


· Actúan como ahorros; una forma de que un banco central pueda pagar obligaciones externas si fuera necesario.

· Si la moneda de un país se debilita (lo que encarece las importaciones y, en situaciones de crisis, puede provocar una devaluación importante), su banco central puede vender algunas de sus reservas de divisas y comprar su propia moneda. Esto reduce la oferta y aumenta la demanda de su propia moneda, fortaleciéndola. Cuanto mayores sean las reservas en comparación con la oferta monetaria o el PIB del país, más "munición" tienen para defender el valor de su moneda si fuera necesario.

· Si la moneda de un país se fortalece demasiado (lo que puede ser malo para los países mayormente exportadores), su banco central puede imprimir unidades de su propia moneda y usarla para comprar reservas de divisas. Esto debilita su moneda y aumenta sus reservas para más adelante.


Dado que el dólar es la piedra angular del actual sistema monetario mundial, los bonos del Tesoro (de EEUU) son el componente más importante de las reservas de divisas de la mayoría de los países. Los propios Estados Unidos no tienen muchas reservas de divisas. Los mercados emergentes suelen tener las mayores reservas, ya que son los que más las necesitan, pero un puñado de países desarrollados también tienen grandes reservas, y casi todos los países tienen más reservas como porcentaje del PIB que Estados Unidos.

Este gráfico muestra las reservas de divisas como porcentaje del PIB para docenas de países, a partir de la primavera de este año cuando lo construí. En términos de magnitud comparativa para la mayoría de los países, no ha cambiado mucho desde entonces:


Fuente de datos: TradingEconomics.com, varios sitios web de bancos centrales


Para los Estados Unidos, este número incluye nuestras reservas oficiales de oro a los precios del oro de este año, y el oro de hecho representa la gran mayoría de las reservas estadounidenses.


Para los países de la Eurozona, el Banco Central Europeo también tiene otra capa de reservas además de las reservas individuales de los países en el gráfico, por lo que los números en el gráfico para los países de la Eurozona subestiman levemente las reservas directas e indirectas totales en relación con el PIB, para el euro.


Estados Unidos podría devaluar el dólar en cualquier momento que desee imprimiendo dólares para comprar activos extranjeros u oro, y construir reservas de divisas más considerables en el proceso, lo que estaría en línea con otras naciones pares. Con un PIB nominal de más de $ 20 trillones, por cada 5% de las reservas de divisas como porcentaje del PIB que quieran tener, Estados Unidos necesitaría imprimir y gastar más de $ 1 trillón. Entonces, agregar una reserva del 10% del PIB costaría más de $ 2 trillones, especialmente a medida que el dólar se devalúa en el proceso de construcción de esa reserva.


Ese es uno de los posibles escenarios finales de cómo Estados Unidos podría optar por terminar abruptamente con este sistema como está estructurado actualmente. Podría decidir dejar de ser la piedra angular del sistema monetario global y simplemente pasar a ser el actor individual más grande del sistema adquiriendo reservas de divisas, devaluando su moneda en el proceso, adoptando varios cambios fiscales para promover el apuntalamiento y comenzar a promover -en lugar de luchar contra-, la tendencia de que la energía y otras materias primas se vendan en un puñado de las principales monedas del mundo en lugar del dólar.


Al hacerlo, sacrificaría parte de su hegemonía internacional a favor de una mayor competitividad industrial y una mayor vitalidad económica nacional. El dólar seguiría siendo "una" moneda de reserva, y aún la más grande individual, pero no sería "la" moneda de reserva como lo es ahora.

Riesgos de esta perspectiva:


Los grandes cambios macroeconómicos tienden a tardar más en desarrollarse de lo que sugiere la lógica. Este tipo de cosas no cambian fácilmente, por lo que predecir un cambio brusco en el sistema monetario mundial a la vuelta de la esquina siempre será improbable, incluso si algún día sucede una de esas cosas improbables.


Me estoy enfocando en monitorear la opción lenta: el progreso continuo o los retrocesos de las exportaciones / importaciones distintas del dólar entre las principales potencias, particularmente en lo que respecta a la energía y otras materias primas.


Prefiero las apuestas "ganar-ganar" para horizontes a largo plazo. Los activos escasos, en particular los productos básicos industriales, han sido históricamente baratos. Acciones de alta calidad, dentro y fuera de los Estados Unidos tienen un precio razonable. Las alternativas como Bitcoin también ofrecen resultados asimétricos incluso con asignaciones pequeñas.


En esta etapa del ciclo de la deuda a largo plazo, es probable que se produzca una devaluación de la moneda de algún tipo u otro en la década de 2020, tanto para el dólar como para otras monedas, por lo que tener exposición a activos escasos podría funcionar bien, independientemente de lo que ocurra en el sistema monetario mundial. parece en un momento dado en función de las decisiones de quienes dictan la política pública.

QUE APARIENCIA TENDRÍA EL PRÓXIMO SISTEMA


Cómo se verá el próximo sistema es una pregunta abierta. He visto varias propuestas.

Cualquiera sea la forma que adopte, estará descentralizado en el sentido de que no estará completamente vinculado a la moneda de ningún país, ya que ningún país es lo suficientemente grande para eso. Se basará en activos de reserva neutrales y/o en un modelo de reserva más regional basado en un puñado de monedas clave del país, con una variedad ampliada de canales de pago.

Precios de energía descentralizados


En el corazón de todos estos sistemas estaría el hecho de que el dólar ya no sería la única moneda del mundo para establecer los precios de la energía. El euro, el yuan y quizás algunos otros, o una moneda de reserva neutral, podrían usarse en acuerdos comerciales para comprar petróleo, gas y diversos productos básicos, lo que abre la posibilidad de un mayor comercio mundial y tenencias de reservas en esas monedas.


Incluso sin un cambio estructural importante, o la adopción formal de un nuevo sistema, esto ya está surgiendo gradualmente en toda Eurasia, como se mostró anteriormente en este artículo, a medida que otras monedas grandes se utilizan cada vez más entre socios comerciales, incluso para la energía. Y como describí anteriormente, Estados Unidos, si considera que el sistema actual ya no es lo mejor para sus intereses, podría acelerar este cambio en cualquier momento mediante la creación de reservas de divisas y/o el apoyo a otros sistemas de pago distintos del dólar para energía y mercancías básicas, en lugar de oponerse a ellos.


En este sentido, el mundo pasaría de una “moneda de reserva global” a un puñado de “monedas de reserva regionales”. No requiere nueva tecnología o nuevas unidades monetarias neutrales para hacer esto, pero sí requiere el desarrollo y uso continuo de sistemas de pago distintos del dólar. Además, en este escenario los bancos centrales podrían tener más oro como activo de reserva (lo que ya han estado haciendo durante los últimos cinco años), ya que es una moneda neutral.


Paralelamente a esta tendencia, los países están lanzando o investigando cada vez más versiones digitales de sus propias monedas fiduciarias, llamadas monedas digitales del banco central “CBDC”. Además de esta perspectiva base, hay algunas capas adicionales que se podrían agregar, que se describen en las siguientes secciones.



Bancor Global Digital


Varios formuladores de políticas han resucitado la idea del Bancor[6] como una moneda de reserva neutral para el comercio internacional, que ya existe en forma disminuida como el DEG (derechos especiales de Giro) del FMI.


Mark Carney, quien era gobernador del Banco de Inglaterra en ese momento, fue noticia en 2019 cuando dijo en el Simposio anual de Jackson Hole (en los Estados Unidos justo frente a los funcionarios de la Reserva Federal), que el dólar es demasiado dominante, y que una nueva moneda digital podría usarse para el comercio internacional para solucionar algunos de los problemas del sistema existente. Viniendo del director del banco central de uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos, esto fue interesante.


La influencia del dólar en las condiciones financieras globales podría disminuir de manera similar si se desarrollara una arquitectura financiera alrededor de la nueva [moneda digital] y desplazara el dominio del dólar en los mercados crediticios. Al reducir la influencia de EE. UU en el ciclo financiero mundial, esto ayudaría a reducir la volatilidad de los flujos de capital hacia las economías de mercados emergentes.

-Mark Carney, ex gobernador de BOE, 2019


Carney también mencionó la Libra en tonos más positivos que muchos otros legisladores. Facebook fue noticia a principios de ese año con la propuesta de la Libra[7]; una moneda digital que consistiría en una canasta de múltiples monedas. La idea de Libra es básicamente una moneda estable Bancor emitida por una corporación privada gigante, en lugar de una entidad supra-gobierno.


Irónicamente, sería una forma de descentralización centralizada. En otras palabras, es un acuerdo centralizado para crear y utilizar una unidad de comercio que sea neutral y no esté vinculada a la moneda de ningún país.


El problema con esta propuesta para un Bancor digital global, como una versión gubernamental de la Libra, en lugar de una emitida de forma privada, es que requiere mucha cooperación internacional y acuerdos para ser usada, algo así como un nuevo acuerdo de Bretton Woods. Entonces, aunque es ciertamente posible, parece poco probable en un sistema geopolítico tan fracturado.

Bancors Regionales Digitales


Una forma menos ambiciosa de una idea de Bancor digital global es uno o un conjunto de Bancors regionales.


En otras palabras, suponga que las 15 naciones del nuevo acuerdo comercial RCEP de Asia Pacífico acuerdan crear y utilizar alguna moneda digital neutral entre ellas. Ya están en un bloque comercial, por lo que organizar algo así es potencialmente más realista que organizar algo a escala global.


¿Y entonces quizás algunas otras naciones como Rusia estarían dispuestas a aceptar el Bancor de ese bloque comercial como pago por el petróleo y el gas y otras materias primas como lo hacen por el euro? El banco comercial más grande de Rusia, Sberbank, ya ha experimentado con la tecnología blockchain y es un ávido inversor en empresas de tecnología.


La tecnología Blockchain crea nuevas opciones para pagos internacionales descentralizados, vinculados a una moneda fiduciaria específica o una canasta de monedas fiduciarias ponderadas por una métrica específica. Esta es la aplicación de software a un sistema bancario global relativamente anticuado; un medio potencialmente más líquido para el comercio.


Este año, las empresas de productos básicos más grandes del mundo, BHP, Vale y Rio Tinto, todas completaron transacciones en blockchain de mineral de Hierro a empresas chinas. Bancos de Singapur también participaron en esas transacciones. Singapur también acogió a las contrapartes que probaron las transacciones de blockchain con Sberbank de Rusia. La tecnología puede dar lugar a todo tipo de nuevos canales de pago.


Refiriéndose al uso exponencial reciente de las monedas estables privadas existentes en los intercambios de cifrado, Nic Carter, el primer analista de cifrado de Fidelity, cofundador de la firma de análisis de cadenas de bloques Coin Metrics, y quien además trabaja en un fondo de riesgo de cadenas de bloques, dijo esto sobre la eficiencia de StableCoin:


Por último, el capital existente en formato fiduciario tokenizado tiende a ingresar a la industria de la criptografía, pero no sale. Esto se debe a que los rieles criptográficos son fundamentalmente más convenientes, más globalizados y menos gravados que los rieles tradicionales de pago y liquidación.

-Nic Carter


Agregar gobiernos al mix, para crear varias monedas regionales digitales –es decir, bancos regionales para propósitos de comercio internacional-, podría usar estas tecnologías a mayor escala.

El Patrón Oro


Algunos inversores en oro creen que los países volverán a un sistema similar al que existía antes de 1944, con los bancos centrales almacenando grandes cantidades de oro y respaldando sus monedas con él.


Si bien ningún país adoptaría voluntariamente un patrón oro en este punto (ya que limita su capacidad para tener grandes déficits y aumentar la oferta monetaria, y va en contra del incentivo actual de tener monedas débiles para ser competitivo en el comercio mundial y generar superávits comerciales), algunos países podrían recurrir a él en un momento de crisis para estabilizar una moneda durante un período de inflación, si algo se rompiera.


El año pasado, el banco central holandés declaró que el oro podría usarse para garantizar un sistema financiero colapsado y empezar de nuevo.


Acciones, bonos y otros valores: todo tiene un riesgo. Si las cosas van mal, los precios pueden caer. Pero, crisis o no, una barra de oro siempre mantiene valor. Por lo tanto, los bancos centrales como DNB han tenido tradicionalmente una gran cantidad de oro en reserva. Después de todo, el oro es el último nido de huevos: el ancla de la confianza en el sistema financiero. Si todo el sistema colapsa, el suministro de oro proporcionará una garantía para empezar de nuevo. El oro da confianza en la solidez del balance del banco central. Eso da una sensación de seguridad.

-DNB, 2019, traducido al inglés.


De una manera más benigna, hace unos años el banco central de la India comenzó a emitir bonos soberanos de oro en nombre del gobierno. Se trata de valores gubernamentales denominados en gramos de oro. Pagan tasas de interés más bajas que los bonos soberanos indios normales, porque eliminan el riesgo cambiario. El beneficio del gobierno es que pueden pedir prestado a un rendimiento menor. El beneficio de los inversores es que obtienen una inversión más conservadora, vinculada a los precios del oro en lugar de a la moneda de la India, y pueden obtener un rendimiento positivo de la exposición al oro.


Ya sea que las monedas vuelvan a estar respaldadas por oro en un sentido amplio, los bancos centrales pueden mantener el oro como un activo de reserva dentro de cualquier tipo de sistema monetario global, como el sistema de precios de energía descentralizado mencionado anteriormente, o junto con las canastas de monedas digitales.

Bitcoin como activo de reserva


Rechazado por muchos, hay un grupo ferviente de defensores de la idea de que el efecto de red de Bitcoin es demasiado fuerte para detenerlo, y que continuará expandiéndose exponencialmente hasta que se coma el sistema financiero global, es decir, la hiper-bitcoinización.

Como proyecto descentralizado y de código abierto, adoptado por muchos programadores y defensores de todo el mundo, muchas personas inteligentes han dedicado sus carreras al Bitcoin. Es difícil encontrar un grupo de personas más voraces que la comunidad Bitcoin y, aumentando en el tiempo, el dinero de Wall Street también ha venido llegando. Hasta ahora, Bitcoin ha desafiado la mayoría de las expectativas, creciendo de cero a un activo digital de capitalización de mercado de más de $ 350 mil millones en poco más de una década en un patrón de precios algorítmico que ha rivalizado con la velocidad incluso de las empresas de tecnología más exitosas:

Además, existen innumerables negocios como bolsas, prestamistas, custodios, soluciones de seguridad y más que existen en el ecosistema que lo rodea. Las tecnologías adicionales han envuelto Bitcoin en otras capas de blockchain para su uso como garantía en otros protocolos de activos digitales y aplicaciones financieras descentralizadas también, o para aumentar el potencial de escala de Bitcoin.


Para usar una analogía de Juego de Tronos, cuando los líderes de los Siete Reinos se pelean entre ellos para controlar el Trono de Hierro y posteriormente gobernar todo Westeros, una pequeña pero exponencialmente creciente amenaza de Inhumanos Caminantes Blancos se construye silenciosamente desde Más allá del Muro, lejos de los lujosos castillos, buscando reemplazar el sistema establecido y hacer que sus pequeñas disputas humanas por el trono se vean tontas.

De vuelta al presente, la adopción de Bitcoin como reserva de valor se ha extendido por todo el mundo en un sentido de nicho. Los consumidores de muchos países en desarrollo con debilidad monetaria, la han utilizado como reserva de valor, y la gente de muchos países desarrollados la ha utilizado como un activo de crecimiento especulativo. Últimamente, las empresas que cotizan en bolsa en las principales bolsas lo han comprado, la aplicación Cash de Square permite a los usuarios comprarlo, Paypal permite a los usuarios comprarlo, y los inversores exitosos como Cathie Woods, Bill Miller, Paul Tudor Jones y Stanley Druckenmiller son optimistas al respecto. Fidelity comenzó a investigarlo en 2014, comenzó a extraerlo en 2015 y continúa desarrollando soluciones de custodia y comercio con Bitcoin.


También hay algunos usos emergentes basados ​​en Estados nacionales para Bitcoin. En 2019 y cada vez más en 2020, Irán ha recurrido a Bitcoin como una herramienta potencial para realizar comercio internacional a pesar de su aislamiento sancionado. Bitcoin es verificable, demostrable, no requiere confianza o cooperación más que un acuerdo entre las partes para usarlo y funciona bien para grandes transacciones internacionales irreversibles. Irán puede subsidiar a los mineros de Bitcoin iraníes con recursos eléctricos, comprar los bitcoins que generan y usar esos bitcoins para el comercio internacional.


Incluso si nunca alcanza la escala que algunos defensores de Bitcoin creen que podría, aún podría usarse como parte de un sistema monetario global, ya sea como un activo de reserva neutral adicional, o por países aislados más pequeños que hacen uso de algunas de sus características con relativamente pocas posibilidades de que otros países les impidan hacerlo, como parece estar haciendo Irán.


En términos de ver a dónde va esto, solo tenemos que ver si sigue agregando ceros a su capitalización de mercado, o si finalmente no logra ganar valor de mercado durante uno de sus ciclos de reducción a la mitad y llega a un punto de saturación en alguna parte.

Mientras tanto, la comunidad de Bitcoin tiene diferentes puntos de vista sobre lo que significa el activo; no existe una visión unificada dentro de la comunidad, sino más bien un conjunto de puntos de vista diferentes para el potencial a largo plazo del protocolo. Algunos lo ven como el dinero del futuro en el mundo, mientras que otros lo ven como oro digital, una reserva de valor o un banco en el ciberespacio que existirá junto con las monedas emitidas por soberanos.


Por ejemplo, Michael Saylor, el multimillonario fundador y primer director ejecutivo de la primera empresa listada públicamente en invertir fondos corporativos en Bitcoin (como reserva de tesorería, millones de dólares), ha declarado que no ve a Bitcoin como una moneda, sino como un banco digital.


Bitcoin no es una moneda, ni es una red de pago. Es un banco en el ciberespacio, administrado por software incorruptible, que ofrece una cuenta de ahorros global, asequible, simple y segura a miles de millones de personas que no tienen la opción o el deseo de administrar su propio fondo de cobertura.

-Michael Saylor, 12/11/2020


Es por eso que Bitcoin no debería ser una moneda ni una red de pago. Los principios de humildad y armonía dictan que debemos permitir que los socios tecnológicos proporcionen pagos y difieran a los gobiernos en cuestiones de moneda. BTC fue puramente diseñado como reserva de Valor.

-Michael Saylor, 19/11/2020

PENSAMIENTOS FINALES


El mundo atraviesa períodos de orden y desorden geopolítico, y con eso, viene la construcción y el posterior desgaste del sistema monetario global cada vez.


Más problemático, el defecto inherente de tener la moneda de reserva global, en un tiempo que se remonta al economista Robert Triffin de hace más de medio siglo, es que para mantener la moneda de reserva global, el país debe abastecer al mundo con su moneda. a través de déficits estructurales, de una u otra forma.


Al principio, los beneficios hegemónicos de ser la nación con moneda de reserva superan los costos, pero como los beneficios permanecen relativamente estáticos y los costos se acumulan con el tiempo, eventualmente los costos superan a los beneficios y el sistema se vuelve insostenible.


Además, un sistema construido hace décadas en torno al dólar, cuando Estados Unidos representaba el 35% del PIB mundial, no funciona tan bien cuando Estados Unidos es solo, digamos el 20% del PIB mundial. No se trata de cuán grande sea el ejército estadounidense para mantener su estatus hegemónico; se trata de si el sistema monetario global, tal como está estructurado actualmente, sigue siendo matemáticamente viable y si aún apoya los intereses de Estados Unidos.


De manera simple, existe una entropía económica natural en el estado de la moneda de reserva global, porque las fallas inherentes al sistema continúan agravándose hasta que alcanzan un punto de ruptura. El desafío, por supuesto, es identificar de antemano dónde está ese punto de ruptura. Un cambio en el sistema monetario global no significa necesariamente cosas malas para los Estados Unidos (de hecho, el Reino Unido tuvo un auge económico en los años de la posguerra después de perder el estatus de moneda de reserva), pero sí significa sopesar una decisión entre intereses internacionales e intereses domésticos, y realinear el comercio según sea necesario para obtener el equilibrio deseado.


Mi idea general es que, dentro de los siguientes años muy probablemente la economía mundial se encontrará con el tercer ciclo bajista del dólar, en este actual sistema de petrodólares. Si es así, es probable que los activos como las acciones globales, bienes raíces residenciales de calidad, metales preciosos, productos industriales y alternativas como Bitcoin, tengan un buen desempeño.


A partir de ahí, el sistema monetario global se ira descentralizando gradualmente, en el sentido de que los sistemas de pago alternativos y las liquidaciones en moneda alternativa entre socios comerciales están aumentando su uso. Se trata entonces de un cambio más estructural hacia un nuevo sistema. Podría suceder lentamente, como ya está pasando, o podría acelerarse si los propios Estados Unidos también se sale de un sistema que ya está desgastado.


link al original: https://www.lynalden.com/fraying-petrodollar-system/

sigueme en twitter https://twitter.com/Carlospa85

twitter de la autora https://twitter.com/LynAldenContact


[1] En el original la autora usa las palabras oso y toro (bull and bear). Estos son dos términos comúnmente usados en el mundo financiero en inglés para referirse a las subidas y bajadas del mercado. un toro hace un movimiento ascendente con su cabeza, un Oso uno descendente con su garra. [2] Dejo el termino trillones porque es la palabra que se usa en inglés, y por supuesto aplica al dólar. Si lo tradujera Billones al español, suena extraño hablar de billones cuando se refiere a dólares. [3] La autora usa la palabra “paloma”. En política monetaria en inglés, se le denomina Paloma a quien prefiere unas tasas de interés bajas, y Halcón a quien las prefiere altas. [4] FED es corto para el “Sistema de Reserva Federal” de los Estados Unidos, su banco central. [5] Referencia al béisbol. [6] Bancor fue la moneda internacional neutral que propuso Keynes en Bretton Woods. Esta idea fue derrotada por el poder de los Estados Unidos, imponiéndose en Dólar como moneda internacional. [7] El nombre de la moneda de Facebook es libra, así como suena en español (no se está traduciendo el nombre).

105 vistas0 comentarios
  • White Instagram Icon

Contáctanos

Enlaces de interés

© Copyright 2023 by Comunicaciones Ruge Colombia

Edificio Nuevo del Congreso

Carrera 7 # 8-68 Oficina 649B

Teléfono: 4325100  Ext. 4097

Email: info@rugecolombia.com