El Estado y los individuos, lo que ha reflejado la pandemia de la humanidad

Por Frank Herrera Soriano (@FrankHerreraS)




Con la actual situación, una de las cosas que más se ha hecho evidente, es la asignación de incontables responsabilidades a los gobiernos en todo el mundo. La pregunta es: ¿verdaderamente son los únicos que deben asumir cargas por cada problema que se presenta?, no sólo en la actual situación, sino en la cotidianidad de la humanidad; la otra pregunta que surge es ¿dónde queda el papel de cada individuo y hasta dónde deben ser coartadas sus libertades? Con esas dos preguntas voy a desarrollar el siguiente artículo.





Con el pasar del tiempo, se ha vuelto sistemático el traslado de atribuciones o cargas a los diferentes gobiernos, alrededor del mundo; unos más que otros, sin embargo, hay temas que tienen en común para resolver las naciones en general, tales como: acceso a la educación, saneamiento básico, alimentación básica, desempleo, seguridad, productividad de sus sectores, disminución de la pobreza, cobertura de servicios públicos, lucha contra la destrucción de los ecosistemas, infraestructura, etc. Lo anterior no quiere decir que se haga de forma correcta o no, pero sí, que cada vez se demanda más a los estados, trayendo consigo una serie de implicaciones.


Al exigir cada vez más a los gobiernos, en las diferentes materias, se hace necesario un aumento en la burocracia, que a su vez requiere de una mayor inversión de los estados y finalmente, un mayor recaudo tributario. Temas que vuelven a ser criticados, en gran parte, por aquellos que solicitan más acción de los gobiernos. Se cuestiona el porqué de la burocracia en aumento, del alza de los impuestos, de la corrupción, pero no se detienen a analizar, que, si cada vez se hacen mayores solicitudes a las naciones, es inminente que se generen los efectos paralelos no deseados. Es decir, se vuelve un tema de pedir, pero sin tener que asumir ninguna consecuencia o si quiera contemplar lo que ello implica.


Cada día se destapan hechos de corrupción alrededor del mundo, que generan gran desconcierto; pero retomando lo planteado anteriormente, si un gobierno aumenta su tamaño, se vuelve cada vez más complejo de controlar y fiscalizar, se aumenta la posibilidad de que se generen espacios con vacíos de vigilancia y se da cabida a que se engendre uno de los peores azotes al desarrollo de los países.


En cuanto a las responsabilidades de cada individuo, resulta difícil creer que se tenga que exigir el aumento en intervenciones de los gobiernos, en temas como la extensión de cuarentenas obligatorias; sacrificando y hasta desapareciendo varios tipos de negocios, llevándose consigo trabajos e inversiones de toda una vida. Todo porque no tenemos la suficiente capacidad de autogobierno para cumplir unas normas de distanciamiento y protocolos de bioseguridad; porque nos encargamos de darle la batuta, hasta para eso, a los estados; lavándonos las manos y cediendo, no sólo nuestra responsabilidad, sino que, incluso, nuestras libertades. No es la primera vez que lo hacemos; sólo por poner un ejemplo, exigimos mayor protección y medidas por parte de los gobiernos, que contrarresten la destrucción de los ecosistemas y el ambiente, pero no somos consecuentes con nuestro deber particular de hacer uso responsable de los recursos, reciclar, etc.


Podría hacer una larga lista de lo que reclamamos como sociedad, pero no hacemos nuestra parte, incluso, saldría un libro relatando lo inconsecuente de nuestro actuar, con respecto a lo que demandamos a nuestros estados. Pero la reflexión es: si como individuos asumimos, y no delegamos tan importantes temas, como los que hoy se han trasladado a la esfera de gobierno; como el aplicar en nuestra cotidianidad los principios y valores, seguramente muchas de las perversiones que hoy en día se ven, irán desapareciendo progresivamente. Los temas como la corrupción, la destrucción del planeta, la pobreza, el hambre y demás problemáticas de la actualidad no serán resueltos por un gobernante, requieren de la activa participación y compromiso de los diferentes actores de la sociedad.


Este artículo hace parte del programa de Difusión y Libertad de expresión de las juventudes de Colombia Justa Libres, RUGE, y por lo tanto, son opiniones personales que no comprometen la posición oficial del partido y ni de sus juventudes.

242 vistas
  • White Instagram Icon

Contáctanos

Enlaces de interés

© Copyright 2023 by Comunicaciones Ruge Colombia

Edificio Nuevo del Congreso

Carrera 7 # 8-68 Oficina 649B

Teléfono: 4325100  Ext. 4097

Email: info@rugecolombia.com