La mentira de la brecha salarial entre hombres y mujeres

Actualizado: 30 de dic de 2020

Twitter: @paulaaguevaram



A lo largo de la historia se ha venido presentando un mito referente a que las mujeres ganan menos que los hombres por cumplir exactamente las mismas funciones, el cual vamos a desmentir basándonos en un estudio realizado por el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística).


Empezaré contándoles como se realizan los cálculos para llegar a la afirmación de que ¨existe una brecha salarial entre hombres y mujeres¨, lo que hacen las diferentes encuestadoras en el mundo es:

1. Se toma la población ocupada (es decir las personas que se encuentran en este momento trabajando, independientemente del tipo de contrato) y compararla con la población desocupada (es decir las que personas que están en edad de trabajar y está buscando empleo).

2. Posterior a esto vuelve a tomarse la cifra de población ocupada, y se determina cuantas de esas personas son mujeres y cuantos son hombres.

3. Luego de esto, de esas dos cifras se calcula el promedio de salario de los hombres y el promedio del salario de las mujeres y se determina cual es el mayor, y de ser menor el salario promedio de la mujer se afirma que hay una brecha salarial.

Como se puede determinar por el DANE en el estudio del 2019 el promedio salarial de los hombres es mayor al promedio salarial de las mujeres, es decir afirman que existe una brecha salarial.


Una vez explicado cual es el procedimiento para realizar dicho cálculo procederé a explicarles la razón por la cual los medios de comunicación están cometiendo un error al momento de compartir estas estadísticas. Sencillamente en dichas operaciones matemáticas se están desconociendo elementos esenciales para realizar ese cálculo, como lo son: el nivel de estudio, la carrera profesional, técnica o tecnológica estudiada, el oficio al cual se dedican e incluso los años de experiencia. Estos son los verdaderos motivos que influencian la diferencia en los salarios devengados.


Es importante hacer una aclaración en este punto, para el cual vamos a remitirnos a un estudió realizado por el Ministerio de Educación Colombiano, en el cual se toma en cuenta los graduados de las diferentes carreras y allí se evidencia que las carreras sociales, humanas, artísticas y de la salud son las más estudiadas por parte de la mujer; por otro lado, encontramos que los hombres tienden a estudiar más carreras relacionadas con las ciencias exactas y carreras militares.


También es bueno realizar otra aclaración, y es que, en virtud del Censo Nacional de la Población y Vivienda del año 2018, el 48.8 % de la población son hombres y el 52.2% son mujeres, lo cual deja notar que el número de mujeres es mayor al número de hombres en el país, y esta es una cifra que tampoco se ha tenido en cuenta al momento de hacer los cálculos de la brecha salarial.


Enlazando estos dos temas que mencionamos antes, es importante aclarar que al ser más mujeres en el país que deciden estudiar determinadas carreras eso hace que la competencia al momento de conseguir trabajo sea mayor, y por otro lado la competencia para los hombres resulta menor. Esto esta directamente relacionado con una de las leyes que regulan el mercado, la cual consiste en que a mayor demanda menor es la oferta, y entre menor demanda es mayor la oferta.


Para contextualizarlos un poco mejor, la demanda se refiere a la mano de obra tanto de hombres como de mujeres (fuerza de trabajo), y por otro lado la oferta se refiere a el salario propuesto por el empleador (representada en dinero), si hay mayor cantidad de personas que estén ofreciendo su mano de obra, el salario propuesto será menor, pero, si la cantidad de personas que ofrecen su mano de obra es menor, el salario será mayor. De tal forma que al ser mayor la cantidad de mujeres que estudian determinadas carreras, esto implica que la demanda es mayor y a su vez la oferta es menor, eso quiere decir que estos salarios son menores.


Ahora vamos a precisar toda esta información por medio de un ejemplo para que sea más claro: en las universidades mientras en una carrera como derecho se gradúan aproximadamente 150 personas de las cuales la mayoría serán mujeres, por otro lado en una facultad como ingeniería electrónica únicamente se gradúan 30 personas en promedio de los cuales la mayoría serán hombres, al analizar la ley de la oferta y la demanda se va a ofrecer un mayor salario a los hombres e incluso las pocas mujeres que estudian una ingeniería, es decir, mientras para una abogada su salario máximo en promedio será igual a el valor de XX, mientras para una ingeniera su salario máximo será de un valor de XXX.


En conclusión podemos decir que de ser cierto el mito respecto a que las mujeres ganan menos que los hombres por realizar exactamente las mismas labores, ya que el mercado se comportaría de tal forma que las únicas que tendrían trabajo serían las mujeres, ya que, si ambos pueden cumplir la misma función dentro del marco laboral y fuese más barato contratar a mujeres, estas serían empleadas y todos los hombres estarían desempleados.


Este artículo hace parte del programa de Difusión y Libertad de expresión de las juventudes de Colombia Justa Libres, RUGE, y por lo tanto, son opiniones personales que no comprometen la posición oficial del partido, ni de sus juventudes.

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