• Alejandro Jiménez

#GraciasPastores

Actualizado: abr 14




El motivo que me lleva a escribir este artículo es porque en los últimos días, durante la cuarentena, después de desaciertos de algunos, los pastores han sido motivo de burlas en las redes sociales, se han expuesto al escarnio público y siempre se han mofado de sus enseñanzas y de su fe cristiana reduciendo todo al "dinero" como si de eso se tratara. En este artículo quiero decirles: ¡GRACIAS PASTORES!


Desde que tenía 10 años, hemos asistido a una iglesia cristiana evangélica. Llevo 18 años siendo cristiano protestante y en ese tiempo he estado en tres congregaciones. Una de ellas una megaiglesia y otras dos pequeñas, "iglesias de garaje", como les dicen. En muchas ocasiones he sido la oveja que se deja pastorear y en otras he sido rebelde a la instrucción que me han dado. No obstante, ellos han seguido ahí, pendientes. Pero hay muchas cosas por las que hay que agradecer.


La labor del pastor, desde que tengo memoria, siempre ha sido menospreciada y por si fuera poco, criticada por un grueso de la sociedad en nuestro país. No obstante, considero que ha sido infravalorada. El pastor de ovejas cuida de ellas, las da un buen pasto, las protege, lucha por ellas, las sana cuando están heridas y va detrás de la que se extravió.


¡Gracias pastores por el buen pasto!


¿Se han preguntado qué sería de su vida si no hubiese alguien que les pastoreara? Yo lo he hecho y doy gracias a Dios por los pastores que han estado en mi camino para enseñarme la "comida espiritual" con la que he de alimentarme. Muchos de ellos se han comprometido a ser esos consejeros que necesitamos en nuestras vidas.


Hace algunos años, para ser preciso, en el 2005, iniciando abril, mi hermano mayor murió en medio de una pelea. Cuando fue el funeral, el pastor nos acompañó, dio unas palabras y luego de pasados los días, estuvo al pendiente de mí y de mi familia. Dirán muchos que no fue la gran cosa, pero él no tenía vínculo familiar o cercano a nosotros más que el hecho de congregarnos en su iglesia. Para nosotros fue un gesto que valoramos demasiado. Fue un momento de dolor en nuestras vidas, pero él gastaba de su tiempo, tiempo que es vida, en brindarnos palabras de apoyo conforme a la palabra para sanar nuestro dolor.


¡Gracias por dar buen alimento a las ovejas!

Estoy convencido que si las ovejitas de cada iglesia hablaran habrá más de una que contaría esos pequeños o grandes hechos en los que un pastor, sin vínculo alguno, se ha acercado a ustedes y los ha acompañado o los ha guiado. Eso son los pastores y esa es la labor que Dios les dejó a cada uno de ellos. Pastores, sigan llevándonos la palabra de Dios que todos necesitamos.


¡Gracias pastores por su compromiso!


La Biblia narra la historia de David contra Goliat y en aquel pasaje en 1 de Samuel 17:34, podemos encontrar que el hijo de Isaí le contaba al Rey Saúl que cuando un oso o un león iba por las ovejas, él los enfrentaba y mataba al animal que atacaba de ser necesario. Traigo este texto, porque estoy seguro que David estaba comprometido con su labor como pastor. Así como muchos pastores lo han hecho en nuestro país. En las regiones más apartadas, muchos no solo han arriesgado su vida por llevar el evangelio, sino que la han perdido por la causa de Cristo.


Recuerdo que mi pastor empezó a estudiar derecho hace algunos años. Él soñaba con ser abogado y poder ejercer. El estudiar le empezó a quitar el tiempo que tenía para "cuidar las ovejas". Un día, recuerdo que nos contó llorando al equipo de liderazgo que se había retirado de su carrera, porque Dios lo había llamado a ser pastor y no algo más. Así como él, estoy seguro que varios pastores han renunciado a sus sueños y han hecho del sueño de Dios, su sueño.


Pastor, gracias por dar su vida por las ovejas. Pudo haber escogido otra profesión. Una más sencilla, menos dispendiosa, pero decidió seguir el ejemplo del Buen Pastor. Con sus hechos nos demuestra cada día el amor de Dios. Están listos para contestarnos la llamada cuando necesitamos consejo, nos acompañan a nuestras casas en medio de la noche, visitan a los enfermos, van a las cárceles, celebran cumpleaños y hasta a los funerales llevan las buenas nuevas. Gracias por lo que hacen.


Gracias pastor, por hacer del sueño de Dios, su sueño.

Aunque en ocasiones no prestamos atención, ignoremos sus advertencias, nos distraígamos durante el sermón y muchas veces, ni agradezcamos su labor. Hoy, quiero decirle pastor, gracias por tenernos paciencia, por estar comprometido con esa labor que Dios le dio. Gracias pastor, por hacer del sueño de Dios, su sueño.


¡Gracias por su amor!


Por allá en el 2002 cuando medianamente asistimos a la iglesia, un pastor que conocía una de mis tías, fue quien nos llevó esa palabra de Dios para levantarnos cuando perdimos a mi hermano menor en el trabajo de parto. Fue Dios obviamente quien trajo sanidad, pero un pastor se dispuso para ser las manos y los pies de Jesús en medio de nuestro dolor.


¡Amar a las ovejas implica todo lo mencionado arriba! Los buenos pastores se preocupan como Cristo se preocupa por su Iglesia. En épocas de Coronavirus, varios pastores han seguido al tanto de su iglesia como debe ser, han seguido cuidando de sus "ovejas". No sé ustedes, pero mi pastor nos ha enviado una palabra, un mensaje de Dios a nuestras vidas o nos ha llamado a preguntarnos cómo estamos todos en casa ¿Alguno de ustedes ha llamado a su pastor a preguntarle cómo está durante esta época o sólo él ha estado pendiente de ustedes?


En medio de nuestras alegrías y de nuestras victorias, los pastores las comparten como si fueran suyas. Cuentan con gozo las bendiciones que Dios nos ha dado y se siente felices cada vez que crecemos en el evangelio. Son amables con nosotros aunque sólo les llevemos problemas. En Corintios, Pablo da una definición de amor y ciertamente, que los buenos pastores cumplen con ella.


Gracias pastor por ser las manos y los pies de Jesús cuando muchos lo hemos necesitado.

Seguramente, habrá pastores que no cumplen con su labor de cuidar a las ovejas como debe ser. Pero muchos otros, estoy seguro de ello, han dado todo de sí, con un corazón sincero, para cumplir con la "Gran Comisión" como les fue encomendada. Gracias pastor por ser las manos y los pies de Jesús cuando muchos lo hemos necesitado. Por favor, cada día sean más parecidos al "Buen Pastor" y nunca dejen el llamado que Dios les dio.


¡Quiero invitarlos a que se unan a la campaña #GraciasPastores y le agradezcamos públicamente a ellos por su labor! Es tiempo de agradecer


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