¿Por qué necesitamos más gente buena en política?

Por Juan Manuel Montes (@juanmamontes)



El sentir generalizado de una gran parte de la sociedad es la de una completa aberración hacia cualquier actividad dirigida a la política, tanto hacerla como ejercerla. No obstante, las reclamaciones y las quejas hacia los dirigentes siempre son las mismas, con la diferencia que la tan promovida tolerancia y respeto hacia el librepensamiento se convierte en una coartada de determinados grupos que al parecer defienden la libertad de expresión como derecho fundamental señalado en la constitución política pero que a la hora de dar ejemplo con su comportamiento no dejan buenas lecciones en el entorno.

En uno de sus recitales, el fallecido genio musical colombiano Elkin Ramírez, expresaba con profundo sentimiento ante su audiencia que prefería ser músico que político, a lo que una gran ovación se hizo presente en el momento y con ello quedó implícito un escenario más del descontento social que genera dedicarse a ésta labor en la sociedad colombiana. De lo anterior surge la siguiente pregunta ¿Por qué necesitamos más gente buena haciendo política?

Si más gente buena del común, con vocación de servicio y amor por lo público no se dejasen influenciar por un aparente odio y evidente polarización existente, se pueden llegar a tener mejores gobernantes en un país que tanto lo necesita. Es importante fomentar y visibilizar desde la niñez la responsabilidad que es ejercer un cargo público, cambiar el chip de maldad y propender por enseñar a hacer las cosas bien, ya que desde la formación temprana se incentiva a que el día de mañana se puedan tener mejores seres humanos con sentido de pertenencia y cuidado por lo que es de todos estar tomando las riendas de la patria.

Necesitamos más gente buena haciendo política, nuevos liderazgos que no tengan ambición por un cargo sino convicción por una tarea. No en vano, hace poco más de 2.000 años el filósofo Aristóteles arrojaba la siguiente premisa: “Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes”, haciendo una alusión al hombre bueno como aquel hombre lleno de virtudes cuya felicidad tiene dimensión social. Por lo tanto, si aún es posible hacer referencia a notas con más de dos milenios de antigüedad es porque realmente el mundo se encuentra en mora de tener más gente buena con capacidad de gobernar y para ello, es necesario terminar con el estigma e impulsar a que más gente buena y del común llegue a realizar mejores obras por la sociedad y que de tal forma sea vea fortalecida la administración publica en beneficio de todos, ya que si creamos la visión de buscar y ejercer un cargo público buscando no solo ser un buen líder o gerente si no un gran ser humano, es como verdaderamente se pueden llegar a notar cambios sustanciales en el cubrimiento de las necesidades de la comunidad.

En conclusión, es fundamental contar con más gente buena en la política, personas altruistas con amor al prójimo y con un profundo sentimiento de afecto y respeto hacia los bienes colectivos. Si más gente buena es capaz de tomar decisiones que mejoren la calidad de vida en Colombia, se puede lograr con ello constituir un elemento esencial que permita forjar la sociedad a través de un tejido social sólido que edifique la patria por medio de todos los colombianos, dicho elemento no es más que la muchas veces mencionada y eventualmente implementada SOLIDARIDAD.


Este artículo hace parte del programa de Difusión y Libertad de expresión de las juventudes de Colombia Justa Libres, RUGE, y por lo tanto, son opiniones personales que no comprometen la posición oficial del partido y ni de sus juventudes.

111 vistas
  • White Instagram Icon

Contáctanos

Enlaces de interés

© Copyright 2023 by Comunicaciones Ruge Colombia

Edificio Nuevo del Congreso

Carrera 7 # 8-68 Oficina 649B

Teléfono: 4325100  Ext. 4097

Email: info@rugecolombia.com